El PP de Córdoba se moviliza en defensa del mantenimiento de algunos nombres franquistas en el callejero de la ciudad

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Aunque a regañadientes, el PP de Córdoba ha aceptado algunas de las propuestas de la Comisión Municipal de Memoria Histórica a la que el Ayuntamiento encomendó un dictamen sobre el cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática en la ciudad. El partido rechaza frontalmente, sin embargo, la propuesta sobre el callejero.

Los cinco nombres de la discordia son Cruz Conde, Conde de Vallellano, Cañero, Cronista Rey Díaz y José María Pemán. La formación conservadora está recogiendo firmas para evitar que el pleno del próximo martes vote el dictamen de la Comisión de Memoria Histórica. El PP quiere que haya una votación popular y que los vecinos decidan, a lo que la alcaldesa Isabel Ambrosio (PSOE) replica que el cumplimiento de la ley no se somete a votación.

Para el viceportavoz del PP en el Ayuntamiento de Córdoba, Salvador Fuentes, el gobierno local de izquierdas únicamente busca “tener el titular de que la oposición vota en contra del callejero”, pues de no ser así habría permitido que el dictamen se votara por partes, que es lo que proponía el PP para demostrar que no rechaza la ley como tal.

De hecho, recalcan, están de acuerdo en la exhumación de las fosas comunes, también incluida en el dictamen de la Comisión de Memoria Histórica, integrada por representantes de los grupos municipales, asociaciones ciudadanas, el movimiento memorialista, los gobiernos central y andaluz y el mundo académico.

En el caso de la avenida Cruz Conde (foto adjunta), el PP recuerda que el nombre se puso en el año 1928, mucho antes de la Guerra Civil. Sin embargo, el militar y alcalde cordobés fue detenido en 1932 por las autoridades republicanas por su vinculación con el fallido golpe de Estado conocido como Sanjurjada y está considerado por los historiadores como uno de los artífices del éxito del levantamiento militar en Córdoba.

El PP también defiende el nombre de Conde de Vallellano amparándose en que la alcaldesa de Madrid lo ha mantenido en el callejero, pero olvidando que el nombre de Fernando Suárez de Tangil, conde de Vallelano y ministro de Obras Públicas durante la dictadura franquista, ya ha sido eliminado en ciudades como Burgos, Tarragona, Alicante o Palencia, en estos dos últimos casos después de que una sentencia obligara a ello a sus alcaldes en cumplimiento de Ley de Memoria Histórica.

De muy distinto modo ve las cosas, en cambio, el Foro de la Memoria de Córdoba, para el cual este es un “paso importantísimo y crucial para la recuperación de los derechos de las víctimas” y un reconocimiento de la “dimensión del genocidio perpetrado en Córdoba”.

Para el combativo movimiento memorialista cordobés no es “cuestión de izquierdas o derechas sino una responsabilidad y un compromiso de todos los demócratas, tal y como ha ocurrido en los países de nuestro entorno europeo tras la Segunda Guerra Mundial”.

(Fuente: andaluces diario)

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