Córcega: 25.000 personas se manifestaron el sábado en Ajaccio bajo el eslogan de “democracia y respeto para el pueblo corso”

Residents of the Corsica island take the streets behind a flag featuring a Moor s head the Corsican emblem in Ajaccio France as they demonstrate ahead of a visit to the Mediterranean island next week by French President Emmanuel Macron Saturday Feb 3 2018 Corsica s newly elected leaders want new talks with the government about their demands including equal status for the Corsican language and the release of Corsican prisoners held in mainland prisons AP Photo Raphael Poletti

Decenas de miles de personas se manifestaron ayer sábado en Córcega, para secundar la convocatoria de las autoridades nacionalistas corsas, que reclaman una mayor autonomía para la isla. La convocatoria tiene lugar sólo tres días antes de que el presidente francés, Emmanuel Macron, realice su primera visita oficial a la isla desde que asumió el poder en mayo del año pasado.

25.000 personas, según los convocantes, 6.000 según las autoridades, se han manifestado este sábado en Ajaccio, la capital de Córcega, tras una pancarta con el lema “Demucrazia è rispettu pè u populu corsu” (“Democracia y respeto para el pueblo corso”). Los manifestantes enarbolaban también banderas de Córcega y hojas con la palabra “Democracia”.

La marcha fue convocada el pasado 23 de enero por el presidente regional de la isla de Córcega, Gilles Simeoni, para protestar contra el Ejecutivo francés, al que acusa de no tener en cuenta “la dimensión política del asunto corso”. Además, tiene lugar sólo tres días antes de que el presidente francés, Emmanuel Macron, realice su primera visita oficial a la isla desde que asumió el poder en mayo del año pasado.

Esta manifestación, apoyada por un colectivo de sindicatos, asociaciones cívicas y diversos movimientos nacionalistas, pretende “convencer al presidente, a través de una movilización popular y pacífica, de que inicie el diálogo”, dijo a la AFP el presidente autonomista del Consejo Ejecutivo de la isla, Gilles Simeoni. Para Simeoni, esta manifestación es una respuesta a la “rotunda negativa” de gobierno central “a tratar la mayoría de los asuntos” planteados la semana pasado en París, junto a su aliado el independentista Jean-Guy Talamoni, al primer ministro francés, Edouard Philippe.

Los líderes nacionalistas corsos, que obtuvieron en diciembre pasado una gran victoria en los comicios legislativos locales,  tienen como objetivo a corto plazo una mayor autonomía, en vez de la independencia, sobre todo porque la isla depende del gasto estatal. Quieren avanzar en sus tres principales reivindicaciones: amnistía para los “prisioneros políticos”, cooficialidad de la lengua corsa y un estatuto especial de residente para combatir la especulación inmobiliaria. Se trata de tener “la devolución de un verdadero poder legislativo y fiscal, reconocido tanto por el Estado (francés) como por la Unión Europea”, explican.

El líder independentista y presidente de la Asamblea corsa, Jean-Guy Talamoni, explicó, en declaraciones al canal de noticias BFM TV, que la decisión de manifestarse surgió después de la visita que él y Simeoni realizaron a las autoridades del Estado en enero. “Nos dimos cuenta de que había una concertación entre las instituciones para hacernos entrar en un proceso jurídico” y no político, señaló Talamoni.

El político nacionalista consideró que se debe entablar un diálogo “sin líneas rojas ni condiciones previas”, por lo que la próxima visita de Macron debería “dar una señal fuerte a la sociedad corsa de diálogo y apertura, y que rompa con la indiferencia que ha prevalecido hasta ahora”.

Para Talamoni, París debe entender que la mayoría absoluta que obtuvieron los nacionalistas en las elecciones regionales “no es simple renovación de una asamblea administrativa”, al tiempo que descartó que pueda haber una vuelta a las armas del terrorismo corso. Talamoni, a quien algunos llaman “el Puigdemont corso”, la idea independentista sigue siendo minoritaria”, pero no descarta que el tema regrese sobre la mesa en unos “10 a 15 años”, sólo si los corsos lo desean.

A la manifestación de este sábado acudió un exjefe del FLNC, Charles Pieri, lo que puede incomodar a autonomistas moderados como Simeoni. Pieri, figura de la violencia clandestina “encarna la mística de la capucha”, recuerda a la AFP el politólogo Xavier Crettiez. En una reciente entrevista a la prensa, Pieri expresó el deseo de “recuperar un cargo de responsable en el ejecutivo” de Corsica Libera, el partido independentista de Talamoni. El exdirigente del FLNC podría ser visto como una “sombra tutelar” de Simeoni y Talamoni, y ser utilizada por Paris como excusa “para distanciarse de algunas de las reivindicaciones nacionalistas.

La isla mediterránea de Córcega, que cuenta con apenas 325.000 habitantes, tiene una renta per cápita inferior a la media francesa y sufre de problemas estructurales de desarrollo que, a juicio de los nacionalistas, se subsanarían con una mayor autonomía. Esa vía salió refrendada el pasado diciembre en las urnas en los comicios regionales corsos, que ganó holgadamente la coalición Pè a Corsica (Por Córcega), encabezada por Simeoni y Talamoni.

(Fuentes: AFP / Reuters / Eitb / El Nacional.cat)

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