Andalucía en los últimos puestos en los índices de bienestar social entre los países bajo control del Estado Español

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Andalucía y Canarias, empatadas a puntos, cierran el ranking de bienestar por comunidades autónomas de un informe que analiza variables relacionadas con el mercado laboral, la educación, la salud y, entre otros, la satisfacción con las relaciones personales y la seguridad.

Un estudio que refleja cómo afectó la crisis a las comunidades autónomas en esos aspectos y que pone de relieve que el mercado laboral andaluz se resintió más que los demás, aunque no el nivel de renta.

Andalucía cierra la clasificación de la tasa de paro de larga duración (junto con Canarias), el promedio de puntuaciones de lectura, matemáticas y ciencias en el PISA 2015 y sólo es superada por Castilla-La Mancha en el porcentaje de personas obesas de 18 o más años. Y es sólo un ejemplo. En porcentaje de personas en situación de pobreza –respecto a la media de España– la región andaluza está la cuarta por la cola, el mismo puesto que en abandono educativo temprano y en obesos o personas con sobrepeso de entre 2 y 17 años de edad.

En lo que sí está mejor Andalucía es en «satisfacción con la relaciones personales». En este aspecto ocupa el décimo puesto de las comunidades. No obstante, sólo Castilla y León y Galicia tienen una peor puntuación en «satisfacción con la vida».

Este trabajo indica que el impacto de la crisis ha sido muy asimétrico, con grandes diferencias por comunidades autónomas y, sobre todo, por grupos de edad. Las regiones que, en conjunto, presentan mejores niveles de bienestar tras la salida de la crisis y el inicio de la recuperación son País Vasco, La Rioja, Navarra y Madrid.

Andalucía y Canarias son las que presentan los peores resultados. Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia también se sitúan por debajo de la media nacional.

Estas son algunas de las conclusiones de la monografía Las facetas del bienestar: una aproximación multidimensional a la calidad de vida en España y sus comunidades autónomas 2006-2015, que publicará en breve la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). El trabajo –realizado por los investigadores Carmen Herrero y Antonio Villar, en colaboración con Ángel Soler, técnico de investigación del IVIE– analiza la evolución del bienestar.

La selección de las facetas deriva de la metodología adoptada por la OCDE en su programa How’s Life, una iniciativa que es parte de un programa destinado a medir el bienestar material, la calidad de la vida y los elementos que permiten la sostenibilidad del bienestar. ¿Y qué se estudia?

Según detalló a esta redacción Antonio Villar, catedrático de Economía de la Universidad Pablo de Olavide e investigador del IVIE, en el estudio se mide renta y riqueza (renta neta disponible ajustada de los hogares), empleo y salarios (tasa de empleo), condiciones de la vivienda (inversa del gasto en vivienda), estado de salud (autopercibido), educación (población de 25 a 64 años con al menos educación secundaria posobligatoria), conexiones sociales (red social de apoyo percibida), compromiso cívico (participación electoral), medio ambiente (inversa de la exposición anual a la polución ambiental PM2,5), seguridad (sensación de seguridad al caminar solo por la noche) y satisfacción (satisfacción con la vida), entre otros aspectos.

El crecimiento del desempleo y de la pobreza son sin duda los aspectos más relevantes del impacto de la crisis sobre el bienestar, tanto por la magnitud de los cambios como por su incidencia sobre las familias y la sociedad en su conjunto, según resalta este estudio.

De hecho, para Antonio Villar, el principal problema de Andalucía es el paro y, sobre todo, el desempleo de larga duración.

“Es el problema más serio porque se está dando la circunstancia de que el empleo se recupera, pero las personas que llevan más de tres años sin trabajo no vuelven al mercado laboral. Siguen siendo los mismos en las listas del paro. Es necesario que se pongan en marcha políticas específicas para que estas personas vuelvan a encontrar un empleo”, defiende el catedrático de Economía, quien explicó que Andalucía sí ha mejorado en un aspecto según este estudio: la desigualdad.

(Fuente: El Correo de Andalucía / Autor: Nicol Jiménez)

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