Las pinturas prehistóricas en cuevas y abrigos de la sierra gaditana, amenazadas de desaparición por el abandono de la Junta

cueva pinturas

En la provincia de Cádiz se encuentra una de las mayores y más importantes concentraciones de abrigos y cuevas con arte rupestre prehistórico de Andalucía. Las cerca de 300 cuevas y abrigos con pinturas prehistóricas existentes son uno de los doce monumentos más amenazados de la lista de “preseleccionados” elaborada por Europa Nostra y el Instituto del Banco de Inversiones Europeo (EIBI) con motivo del lanzamiento del Año Europeo del Patrimonio Cultural.

Se trata de pinturas y grabados de animales, seres humanos y símbolos de diferentes estilos, que pertenecen en su mayoría al Arte Esquemático de la península ibérica. Nueve de estos abrigos y dos profundas cuevas presentan motivos característicos de grupos de cazadores-recolectores desde el Paleolítico Superior.

En este conjunto excepcional, que abarca desde el Paleolítico Superior a la Edad del Hierro, se muestra de forma evidente un estadio crucial en el desarrollo de los seres humanos a través de pinturas y grabados, cuyo estilo y temática son únicos.

Según han informado Europa Nostra, la lista, elaborada por expertos en historia, arqueología, arquitectura, conservación, analistas de proyectos y economistas, es el preludio de la relación de “los siete más amenazados”, que se publica cada año desde 2013 y que se dará a conocer el 15 de marzo.

Hispania Nostra ha sido quien propuso a las cuevas y abrigos de Cádiz, un conjunto “excepcional”, “uno de los mayores y más importantes de Europa que abarca 20.000 años, desde el Paleolítico Superior a la Edad de Hierro, como uno de “los siete más amenazados” tras constatar su “degradación constante”, fundamentalmente por el uso humano y el vandalismo “derivado del turismo”. Su uso como basurero, arañazos, grafitis, hogueras ha provocado, subrayan, “mayores daños” que “los procesos naturales durante miles de años”.

Las aproximadamente 300 cuevas y abrigos contienen pinturas y grabados de animales, seres humanos y símbolos de diferentes estilos, que pertenecen en su mayoría al Arte Esquemático de la Península Ibérica, y nueve de los abrigos y dos profundas cuevas tienen, además, pinturas “únicas” de cazadores-recolectores desde el Paleolítico Superior.

Hispania Nostra quiere promover con esta acción de denuncia que se haga un inventario detallado y un plan de gestión de los yacimientos, que se impongan medidas para limitar y controlar las visitas y se tomen medidas de conservación.

Estas pinturas tienen hasta 20.000 años de historia y podrían estar cerca de desaparecer. El conjunto de cuevas prehistóricas de Cádiz ha sido seleccionado como uno de los monumentos patrimoniales más amenazados de Europa. Basura, pintadas y prácticamente ninguna protección han puesto en peligro este enclave.

cueva basura

Algunas de ellas se encuentran  sepultadas bajo la basura pues, como puede observarse en la fotografía adjunta, la cuava en las que se encuntran están siendo utilizadas como vertederos ilegales. Otras han sido convertidas en zona de recreo y esparcimiento

Unas rejas son la única medida de protección, y no en todas, pues otras se encuntran completamente desprotegidas. La deforestación de la zona, ha provocado, además, que la erosión arrase algunos de los vestigios.

El arte rupestre es un tipo de patrimonio especialmente frágil y vulnerable. El deterioro biológico, los daños estructurales, un mal uso y actos de vandalismo derivados del turismo poco respetuoso han comprometido en gran medida este importante conjunto de arte rupestre. El factor humano constituye el principal agente de degradación y han hecho más daño a estas cuevas que los procesos naturales acaecidos durante miles de años. Además de grafitis y arañazos encontrados en las pinturas, hay también evidencias de que algunas de estas cuevas se han usado como basureros, o han sido afectadas por el fuego de campistas en su  interior provocando que el humo y el calor dañen pinturas y grabados.

El drástico declive en la calidad de conservación de estos enclaves ha motivado que algunas organizaciones y personas denuncien esta situación para tratar de que las autoridades competentes tomen conciencia del serio riesgo en que se encuentra este importante patrimonio. Sin embargo, solo se han tomado medidas de corto alcance para aliviar los riesgos.

“Todas las manifestaciones rupestres están protegidas por ley, por lo que todas las Administraciones tienen capacidad para intervenir en su protección”, sostiene Víctor Antona, miembro del comité científico de la asociación.

“El drástico declive en la calidad de conservación de estos enclaves ha motivado que organizaciones y personas denuncien esta situación para tratar de que las autoridades competentes tomen conciencia del serio riesgo en que se encuentra este importante patrimonio. Sin embargo, solo se han tomado medidas de corto alcance para aliviar los riesgos”, añade.

Ejemplo del grado de abandono de estas pinturas fue la última denuncia, efectuada el pasado mes de mayo, en las que unas figuras rupestres de hace 18.000 años fueron seriamente dañadas. Este grave acto vandálico sobre una joya patrimonial se produjo en la Cueva de Atlanterra. Según denunció Ecologistas en Acción el nuevo ataque (ya hubo otro anterior) habría consistido en grafitis, realizados aparentemente por la abrasión de escribir con una piedra arenisca afilada una y otra vez sobre las figuras, quedando dañadas la cierva de época paleolítica con un mínimo de 18.000 años de antigüedad y el panel principal de pinturas neolíticas donde hay una gran amalgama y solapamiento de arte en forma de motivos humanos, fauna esquematizada, signos abstractos y según algunos autores algunos elementos significativos como una gran escena naval muy diluida por el lavado de los daños de 2003.

cueva graffitis

“Una vez más estos daños han sido posibles pese a que la Consejería de Cultura se comprometió a garantizar su protección como exige la Ley del Patrimonio Histórico Español con un cierre efectivo que consolidara su conservación actual y permitiera la transmisión de este legado universal a las generaciones futuras”, lamentaban en un comunicado. “Por desgracia, el arte rupestre del sur de Cádiz en la realidad del día a día no está protegido, porque las administraciones no actúan con medidas preventivas de concienciación social ni ponen medidas de protección en casos tan urgentes como el de la Atlanterra, en contraposición con el nivel de lujo urbanístico que se observa a su alrededor”, añadían.

Ya en 2009, el Defensor del Pueblo Andaluz recalcaba en un informe al respecto que “el arte rupestre, la manifestación cultural más antigua del ser humano, [está] en riesgo por la ignorancia y la falta de una protección adecuada”. Y recuerda que en el mundo hay tan sólo 200 lugares que alberguen un tipo de manifestación rupestre semejante al de la Cueva de Atlanterra. “La agresión sufrida por esta cueva no es sino una más de la ya larga lista de atentados y agresiones contra el patrimonio rupestre de Andalucía que vienen siendo denunciadas por ciudadanos concienciados, asociaciones culturales y por el propio Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, sin que tales denuncias hayan servido para que se estableciera un sistema de salvaguarda y protección de estas manifestaciones artísticas que las pusieran definitivamente a resguardo de sus agresores”.

“Sin embargo, y pese a la gran relevancia de esta manifestación cultural, la mayoría de estas cuevas y abrigos, así como las pinturas y grabados que contienen, carecen de cualquier tipo de medida de protección que evite que sean objeto de agresiones y atentados que pongan en riesgo su integridad y, en muchos casos, su propia pervivencia”, señala el Defensor del Pueblo Andaluz.

Se trata de oquedades situadas en su mayoría en zonas poco accesibles de riscos y montañas. En muchos casos se encuentran en fincas privadas y lejos de lugares habitados o de rutas de senderismo o excursión. “Las posibilidades de protección de estas cuevas y abrigos no se nos presentan como una tarea sencilla ni como un cometido fácil de llevar a cabo”, reconoce el Defensor del Pueblo Andaluz.

Mientras tanto, los años siguen pasando y este rico y trascendental patrimonio andaluz continúa deteriorándose e incluso desapareciendo, entra la indiferencia de la Junta de Andalucía y el silencio de nuetras “autoridades” académicas y educativas.

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