Honduras: Nuevas movilizaciones. Nasralla asumirá una presidencia paralela. Policías despedidos por no reprimir al pueblo (vídeo)

honduras

La Alianza de Oposición contra la Dictadura en Honduras anunció  que el 27 de enero realizará un acto de toma de posesión de su candidato, Salvador Nasralla, en paralelo al oficial del presidente oficialmente reelecto, Juan Orlando Hernández, al igual como lo hizo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en 2006.

Nasralla, junto a su principal socio, el ex presidente Manuel Zelaya, derrocado en un golpe de estado el 28 de junio de 2009, ofrecieron una conferencia de prensa en la que además convocaron para el próximo sábado (6 de enero) a la primera movilización de 2018 en la ciudad de San Pedro Sula, en el norte de Honduras.

“Tomaré posesión el 27 de enero como presidente de Honduras. Nosotros vamos a hacer un acto grande en un estadio como corresponde”, dijo Nasralla el martes en conferencia de prensa junto a su principal socio, el expresidente Manuel Zelaya. “Nosotros vamos a esperar que se resuelva este asunto de la paz y vamos a tomar posesión el 27 de enero y lo haremos en un estadio”, añadió.

Nasralla declaró también que para enero tienen una estrategia que abarca otras acciones  que no quiso revelar, porque considera que no le dará armas al enemigo. “Lo que les puedo garantizar que enero será recordado, mucho más que junio de 2009”, afirmó. De igual forma dijo que la Alianza de Oposición nunca se disolvió y que se encuentra más sólida que nunca. “Yo empezaré a actuar como presidente electo de los hondureños y el señor Mel Zelaya continuará siendo el coordinador general de las actividades de la Alianza”.

Por su parte, Zelaya considera que Hernández no puede tomar posesión como nuevo presidente, porque la usurpación popular, a través del fraude, es un delito de alta traición a la patria. “La opinión pública internacional sabe al igual que nosotros que la voluntad popular escogió un nuevo presidente que es Salvador Nasralla. Yo me pregunto ¿podrá tomar posesión otro presidente?”, inquirió el ex gobernante.

La Alianza de Oposición sostiene que hubo un fraude montado en las pasadas elecciones del 26 de noviembre de 2017 por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el mandatario Hernández, para robarle el triunfo a Nasralla y mantenerse en el poder.

El 17 de diciembre el TSE brindó la declaratoria oficial de las elecciones generales, en las que dio como ganador al actual presidente con el 42,95 por ciento de los votos, frente al 41,42 por ciento de Nasralla, lo que provocó una serie de protestas en toda Honduras en las que la oposición considera hubo más de 30 fallecidos.

La Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo secretario general, Luis Almagro, pidió nuevos comicios ante las irregularidades en el proceso electoral que señaló la misión electoral enviada al país centroamericano. La Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (MOE/OEA) sobre el escrutinio especial de las elecciones presidenciales en un informe, se notificó que algunos camiones que transportaban material electoral llegaron a los sitios de votación “sin el acompañamiento de custodios”, así como maletas “abiertas o incompletas faltando el acta, las hojas de incidencias y los cuadernos de votación” y la compra de votos.

Policías antidisturbios despedidos por no reprimir al pueblo

El viernes 29 de diciembre –como “regalo de año nuevo”— fueron sorprendidos 135 elementos del cuerpo especial “COBRAS” de la Policía Nacional, cuando fueron notificados de que quedan fuera de la institución en el marco del proceso de depuración policial, sin mostrar pruebas que los afectados hayan cometido faltas que justifiquen su separación.

Fuentes del cuerpo policial afirmaron a este periódico que el despido se debe a represalias del gobierno, debido a que los despedidos pertenecen al grupo de agentes que el pasado 4 de diciembre se declararon en brazos caídos y se negaron a cumplir la orden del presidente Juan Hernández de reprimir a los hondureños en protesta contra el fraude electoral y la reelección.

Tegucigalpa. En medio del feriado de fin de año, este viernes el gobierno de Honduras a través de la Secretaría de Seguridad, ha despedido a 135 efectivos del cuerpo élite antimotines denominado “COBRAS” que, según fuentes policiales, se debe a la negativa de este cuerpo a reprimir las fuertes protestas sociales en el país, tras los indicios racionales de fraude electoral en los comicios realizados el 26 de noviembre anterior.

Los “COBRAS” de Honduras son agentes de policía especializados en anti motines y disturbios, franco tiradores y operaciones tácticas y especiales, con instrucción de los cuerpos SWAT estadounidenses. Estos policías son capacitados y asignados en la unidad denominada Comando Especializado Cobra (COECO).

Efectivos del cuerpo especial confiaron a EL LIBERTADOR que el despido lo hizo el gobierno cuando cerca del 50 por ciento de los elementos del Comando se hallaba con permiso de fin de año; cuestionan a sus superiores por la falta de solidaridad con las tropas y por la indiferencia con que ven la necesidad de paz y democracia que con legalidad reclama en las calles el pueblo hondureño.

Los uniformados se acuartelaron el pasado lunes 4 de diciembre en las instalaciones de las Fuerzas Especiales COBRAS, posteriormente se sentaron con organismos de derechos humanos y un oficial que actuó como mediador para superar el conflicto. Luego se aseguró que no habría represalias contra los agentes que desobedecieron la disposición de golpear a la resistencia civil sometida en ese contexto a toque de queda y suspensión de garantías civiles, es decir, a la ciudadanía en protesta que podía ser asesinada por la seguridad del gobierno.

El martes 5 de diciembre los agentes policiales volvieron a las calles, incluyendo COBRAS, pero con la condición que no seguirán reprimiendo al pueblo y lo hicieron público a través de un comunicado a la sociedad hondureña. Cuando los policías llegaron a un acuerdo con los altos mandos de la institución, dejaron claro que lo único que quieren es paz para el país. Además, aclararon que esa toma no fue por dinero, sino por la tensión política que en la actualidad existe en Honduras.

“Nuestro pueblo es soberano y a él nos debemos, por lo tanto, no podemos estar confrontando y reprimiendo sus derechos”, manifestó la Policía Nacional, porque ya no querían seguir maltratando a la resistencia civil por órdenes de los altos mandos. E insistieron que no querían confrontaciones con los ciudadanos por un tema político que a ellos no les competía. Y afirmaron que, “Nosotros nos debemos al pueblo y somos del pueblo”. Algunos de los que dijeron esa verdad, fueron despedidos por el gobierno de Hernández.

(Fuentes: Hispan TV / TeleSur / agencia DPA / Resumen Latinoamericano / El Libertador)

Vídeo:

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *