Filipinas: El Presidente Duterte y la guerrilla del NEP declaran un alto el fuego paralelo durante las fiestas navideñas

Filipinas NEP

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, declaró el pasado miércoles un alto el fuego unilateral en la ofensiva militar contra el grupo armado, de ideología marxista-leninista, Nuevo Ejército del Pueblo (NEP) de cara a la celebración de Navidad.

De acuerdo con el portavoz de la presidencia, Harry Roque, el Gobierno suspende tradicionalmente el conflicto armado en estas fechas, y en esta ocasión lo hará desde el 24 de diciembre hasta el 2 de enero próximo. La fuente añadió que Duterte esperaba una declaración similar por parte del grupo guerrillero, colocado a principios de diciembre en la lista de organizaciones terroristas del país asiático.

El grupo guerrillero respondió el viernes afirmativamente al alto el fuego y declaró ayer igualmente el cese de las hostilidades en respuesta a la tregua anunciada por el gobierno filipino de cara a la celebración de Navidad. Mediante un comunicado el grupo armado confirmó la pausa de cuatro días a partir de ayer sábado, coincidiendo con la celebración del 49º aniversario del inicio de su rebelión armada.

“Durante este periodo, todas las unidades del NEP y las milicias populares deberán cesar y desistir de llevar a cabo campañas militares ofensivas y operaciones contra el personal armado uniformado de las Fuerzas Armadas de Filipinas y sus paramilitares, así como contra la Policía”, ha indicado un portavoz del grupo.

El NEP ha manifestado en su comunicado que todas sus unidades y las milicias asociadas “deben permanecer en modo defensivo activo para defender al pueblo y a las fuerzas revolucionarias”. La guerrilla comunista de Filipinas declara un alto el fuego unilateral para las fiestas de Navidad.

“Todas las unidades del NEP deben mantener un alto nivel de alerta y preparación ante cualquier acción hostil o movimiento por parte de las fuerzas armadas enemigas”, ha reiterado, explicando que “el CPP y el NEP son muy conscientes de la traición, engaño y ataques del Ejército”.

Duterte puso fin a finales de noviembre a las conversaciones de paz con el Frente Nacional Democrático de Filipinas (FND), brazo político del NEP, citando el estancamiento de las negociaciones y la falta de compromiso por parte de los rebeldes para acabar con la violencia en el país. En realidad el NEP rechazó una oferta de conversaciones en torno a reintegrar sólo a parte de sus miembros en la sociedad civil a cambio de su rendición incondicional.

El líder comunista filipino Jose Maria Sison aseveró que la decisión de Duterte de interrumpir el diálogo no le dejaba otra alternativa al NEP a la guerrilla que aumentar la violencia en las zonas rurales. El FND, por su parte, condenó la cancelación unilateral de las con ¡versaciones.

La resolución, firmada a principios de diciembre por el mandatario filipino, además de incluir al NEP en la lista de organizaciones terroristas del país asiático, también calificaba de terrorista al Partido Comunista “por apoyar explícitamente las acciones del NEP”, e impone una condena de 40 años de cárcel sin libertad condicional a sus miembros.

Tras el repunte de violencia, Duterte orientó al Ejército una ofensiva contra la guerrilla y prometió regresarla a la lista de terroristas por financiar sus acciones armadas mediante la extorsión a la población de áreas rurales del país, etiqueta retirada por el Gobierno en 2011 para facilitar las negociaciones.

El Nuevo Ejército del Pueblo (NPA por sus siglas en inglés), es el ala militar del Partido Comunista de las Filipinas. Fue creado el 29 de marzo de 1969 con el objetivo de derribar al gobierno mediante la lucha armada guerrillera. Desde entonces desarrolla su lucha armada basándose en la línea estratégica maoísta de la guerra popular prolongada.

El presidente del Comité Central del Partido Comunista de Filipinas (CPP por sus siglas en inglés) y fundador del NPA, José María Sison, continúa dirigiendo las actividades del partido y la guerrilla desde los Países Bajos, donde se encuentra exiliado.

Aunque originariamente fue un grupo guerrillero eminentemente rural, el NPA se fue extendiendo a las urbes y posee infraestructura fundamentalmente en las ciudades del sur del archipiélago, con células que practican la guerrilla urbana. Sus objetivos son fundamentalmente las fuerzas de seguridad, políticos, jueces, informadores del gobierno, arrepentidos del NPA y grupos rebeldes reaccionarios. Actúan fundamentalmente en las islas de Luzón, Bisayas y parte de Mindanao.

Igualmente se oponen a a la ingerencia imperialista y a cualquier presencia norteamericana en Filipinas, atacando a ciudadanos estadounidenses en el país e instalaciones militares norteamericanas. Atentaron y acabaron con la vida de varios estadounidensess antes de la clausura de las bases en 1992.

Se calcula que cuentan con alrededor de entre 7.000 y 9.000 combatientes, lo que muestra una gran reducción con respecto a los 25.000 efectivos con los que llegó a contar en los ochenta. No obstante, recientemente el NPA afirmó haber aumentado en los últimos tiempos sus filas  hasta alcanzar los 20.000 guerrilleros activos.

Según informes oficiales, los casi cincuenta años de existencia, el conflicto armado entre la guerrilla del NEP y el ejército filipino ha causado unos 30.000 muertos y ciento de miles de civiles desplazados entre la población de las zonas de actuación de la guerrilla.

(Fuente: Prensa Latina)

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