Córcega: La alianza nacionalista Pè a Corsica logra la mayoría absoluta en la segunda vuelta electoral en la Isla con el 56,50%

Candidates for the Pe a Corsica nationalist party Jean Guy Talamoni  L  and Gilles Simeoni are carried by supporters as they react after the release of the first results in the territorial elections in Bastia on the French Mediterranean Island of Corsica on December 10  2017     AFP PHOTO   PASCAL POCHARD-CASABIANCA

Los nacionalistas corsos de la coalición Pè a Corsica, formada por los autonomistas de Femu a Corsica y por los independentistas de Corsica Libera, arrasaron este domingo en la segunda vuelta de las elecciones regionales y, como se esperaba, amplificaron los resultados que habían obtenido el pasado domingo en la primera, de forma que tendrán una holgada mayoría absoluta en la nueva Asamblea. La coalición formada por los autonomistas de Gilles Simeoni y los independentistas de Jean-Guy Talamoni consiguió el 56,50% de los votos, superando en más de diez puntos el porcentaje del 45,36 % los resultados obtenidos en la primera vuelta. En la foto adjunta, Jean Guy Talamoni (a la izquierda) y Gilles Simeoni celebran la victoria.

La coalición Pè a Corsica (Por Córcega), de confirmarse esas cifras, tendría entre 40 y 42 de los 63 escaños de la Asamblea, frente a los 24 ,de un total de 51 escaños que compone la Asamblea de Córcega, que había conseguido en los anteriores comicios de hace dos años. La principal explicación de esa subida de Pè a Corsica en una semana parece ser un trasvase de votos de otra lista de la izquierda independentista de U Rinnovu, que fue eliminada en la primera vuelta con un 6,69 % de los votos, ya que el mínimo a lograr para pasar a la segunda está establecido en el 7%.

Muy lejos detrás de los nacionalistas, quedó en segunda posición la lista encabezada por el regionalista de derechas Jean-Martin Mondoloni, con un 16,5 % (14,97% el día 3). Por detrás venían las de Jean-Charles Orsucci, que cuenta con el apoyo del partido del presidente francés, Emmanuel Macron (con un 13,3%, frente al 11,26% hace una semana), y la de Valérie Bozzi respaldada por Los Republicanos, la gran formación conservadora francesa (13,3%, frente al 12,77%).

La abstención fue aún mayor que en la primera vuelta: seis de cada diez electores prefirieron quedarse en casa. Según Ipsos, la participación fue una vez muy baja, del 48,3%, es decir parecida al 47% en la primera vuelta. Estaban convocados a las urnas 234.000 electores en una isla que tiene algo más de 324.000 habitantes. De confirmarse estas proyecciones, los nacionalistas partirían de una posición de fuerza para hacer valer las que son sus principales reivindicaciones ante el Gobierno francés, empezando por un estatuto de autonomía en los próximos tres años que pueda aplicarse plenamente en un horizonte de diez años. “París tiene que asumir lo que ha pasado en Córcega, que es algo profundo”, ha resumido Gilles Simeoni, líder de Femu a Corsica.

Simeoni se mostró satisfecho por los resultados y, en declaraciones a la emisora “France Bleu Frequenza Mora”, dijo que ahora de lo que se trata es de “implicar al mayor número de mujeres y de hombres (…) para el desafío de construir este país”. Una obra, a su juicio “inmensa” que pasa por el desarrollo económico, la lucha contra las desigualdades sociales y los desequilibrios territoriales, pero también por “construir una nueva relación con el Estado” mediante “el necesario diálogo con París”.

“Si París no quiere oír puede que tengamos que pedir a los corsos que manifiesten su voluntad en la calle”

Jean Guy Talamoni, líder de la independentista “Corsica Libera” (Córcega Libre), asegura que el éxito en las urnas dará a los nacionalistas la legitimidad para incrementar su presión y exigir a París que responda a sus demandas. Tras la victoria recordó las tres reivindicaciones urgentes en cuanto se conocieron los primeros resultados: cooficialidad de la lengua corsa, estatuto de residente (para evitar la especulación inmobiliaria por parte de foráneos) y liberación de los “presos políticos”. “Hace falta una amnistía para los presos y para las personas en busca y captura, París se niega a hablar del tema desde hace años y ahora vuelve a estar sobre la mesa”, declaró.

“Si París no quiere oír nada, puede que tengamos que pedir a los corsos que manifiesten su voluntad en la calle y también que hagamos una gira por capitales europeas para denunciar la negación de la democracia que cometería y comete Francia desde hace dos años”, advierte desde su sede de campaña en Bastia. Francia “da lecciones de derechos humanos en todo el mundo y deberá responder de su comportamiento con un pequeño pueblo como el nuestro”, sostiene.

Once personas permanecen encarceladas en Francia por delitos relacionados con el terrorismo del Frente de Liberación Nacional de Córcega, que en 2014 anunció su renuncia a la violencia. Uno de los encarcelados es Charles Santoni, condenado en 1999 a 28 años de reclusión por matar a un policía durante un tiroteo. Los más famosos son Yvan Colonna, Pierre Alessandri y Alain Ferrandi, condenados a perpetuidad por el asesinato en 1998 del prefecto Claude Érignac. Aproximadamente una decena de nacionalistas están también encarcelados por delitos sin relación con el terrorismo.

Acerca de la lengua corsa, el Gobierno del presidente Macron y del primer ministro Édouard Philippe temen que cualquier paso hacia su uso en la administración insular (la cooficialidad no cabe en la actual Constitución) estimule las reivindicaciones en el mismo sentido de bretones, catalanes y vascos. El corso, en cualquier caso, empieza a normalizarse a nivel político. Los nacionalistas lo usan en la Asamblea y en las alcaldías que dominan, en especial la de Bastia, los textos oficiales se redactan ya en francés y corso.

Pè a Corsica ha decidido aparcar temporalmente la cuestión de la independencia, aunque Talamoni repita una y otra vez que “un referéndum de autodeterminación es cuestión de tiempo”. “Cataluña es solo el principio de un fenómeno que se extenderá por toda Europa”, afirma. El Estatuto de autonomía es, en cualquier caso, una reivindicación irrenunciable para Pé à Corsica.

“La primera etapa para que la independencia sea posible es que los corsos tengan garantizada una economía que les permita responder a sus necesidades”, indica Talamoni . “La cuestión económica juega un rol importante en la determinación del voto independentista”. Confía a su vez en que los corsos tendrán en diez años la libertad suficiente, especialmente económica, para poder exigir su destino. “En los próximos diez años vamos a construir una economía y hacer lo máximo para obtener un nuevo estatus (de autonomía ampliada para Córcega); al término de esos diez años estaremos en una situación diferente, y es en ese momento cuando los corsos tendrán, si lo desean, la opción de ir más allá, incluyendo a través de un referéndum de autodeterminación”, asegura Talamoni.

“Como independentistas obviamente abogaremos por la independencia”

“Nosotros en Corsica Libera como independentistas obviamente abogaremos por la independencia”, pero “esa independencia en ningún caso podría ser impuesta a los corsos” y “todo debe hacerse a través de democracia y sufragio”, afirmó. Los independentistas corsos, prosigue, saben que “los electores se pronuncian a favor de la independencia cuando tienen asegurada la estabilidad material”. La independencia “no es una cuestión planteada hoy en Córcega, sino es una cuestión que se planteará (…) después de ese período de diez años”, indicó. “Tenemos un acuerdo de mandato con la corriente autonomista, la idea independentista es todavía minoritaria”, declaró.

“El nacionalismo corso ganó primero la batalla de las ideas y posteriormente la electoral, poco más de un año después de que el Frente Nacional de Liberación de Córcega (FNLC) anunciara en junio de 2014 su desmilitarización”, señaló. “Estamos en otra etapa y vamos a pedir a los corsos poder seguir trabajando a su servicio”. Las reglas del juego, incluido el electoral, “no han sido fijadas por los corsos, sino por París, y hemos sido elegidos según esas reglas. Lo mínimo es tener en cuenta el resultado de la democracia”, añadió.

Talamoni, en actos oficiales se niega a cantar el himno nacional francés o a cortar la cinta nacional, pero afirma no ver su actitud como provocadora. “Soy independentista desde siempre, desde que tenía edad de entender qué significa esa palabra. En París saben muy bien que no me puedo definir como francés porque soy independentista corso. Para mí no cantar la Marsellesa es algo natural”, expresa.

Aunque aspira a una Córcega fuera de Francia, quiere seguir vienda dentro de Europa a la isla, de unos 324.200 habitantes y con una economía que actualmente representa el 0,4 % del PIB francés, una de las más deprimidas del Estado Francés. “Estamos a favor de una Córcega independiente en el marco de una Unión Europea refundada”.  Córcega, a nivel administrativo, desde 1982 tiene un estatus particular como una “comunidad territorial” formada por dos departamentos. A partir del 1 de enero de 2018 se convertirá en la “colectividad de Córcega”, una administración única que sustituirá a los actuales dos departamentos de Alta Córcega y Córcega del Sur, con más competencias y mayor presupuesto.

Tras conocerse los resultados electorales, El primer ministro de Francia, Edouard Phillipe, mostró la disposición a dialogar con la coalición nacionalista de Córcega. De acuerdo con los detalles divulgados, el jefe de Gobierno habló por teléfono con el autonomista Gilles Simeoni para transmitirle las “felicitaciones republicanas” y expresarle la disposición de recibirlo en París en cuanto se instale la nueva colectividad. Según las informaciones divulgadas, Simeoni respondió al primer ministro que “las condiciones nunca antes habían sido tan favorables para solucionar la cuestión corsa de forma tranquila”.

(Fuentes: El Confidencial / El Mundo / El periódico / La Vanguardia / AFP / Sputnik / Prensa Latina)

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