Un duro informe de la OEA constata “irregularidades y errores” y “problemas sistémicos” en las elecciones en Honduras

honduuras

“Irregularidades y errores” es lo que ha constatado la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre las elecciones en Honduras. La misión de observación electoral (MOE) encabezada por el expresidente de Bolivia Jorge Quiroga, emitió este martes su informe preliminar sobre los comicios celebrados el pasado 26 de noviembre, en el que señala que el camino para que el pueblo hondureño pueda aceptar un ganador en el proceso electoral, y para que las partes lo reconozcan, “es que se llegue a un acuerdo sobre puntos específicos entre los principales candidatos”.

El resultado del escrutinio sitúa al actual presidente y candidato a la reelección por el Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, con 1.375.568 votos, lo que supone el 42,98 por ciento del total del sufragio. En segundo lugar, se queda el candidato de la Alianza de Oposición, Salvador Nasralla (abajo, en la imagen), que obtiene 1.324.308 votos, lo que representa un 41,37 por ciento del total y una diferencia de 51.260 papeletas (el 1,61 por ciento de los sufragios). Sin embargo, el presidente del Tribunal Supremo Electoral de Honduras (TSE), David Matamoros, sigue sin anunciar un claro ganador.

“El estrecho margen de los resultados, así como las irregularidades, errores y problemas sistémicos que han rodeado esta elección, no permiten a la Misión tener certeza sobre los resultados”, señala en un comunicado la misión de observación electoral.

La MOE/OEA, que se instaló en el país el 30 de octubre, desplegó un equipo de 82 expertos y observadores de 25 nacionalidades, que el día de la elección visitó 1.257 Mesas Electorales Receptoras (MER) en 451 centros de votación en 17 departamentos del país. La votación transcurrió de forma pacífica, pero los observadores observaron “retrasos en la apertura de algunas MER, por la falta de materiales indispensables para la votación, y confusión con respecto a la hora del cierre de las mesas”.

La Misión explica que observó “con preocupación” la etapa de procesamiento de actas y divulgación de resultados. La demora en la publicación de resultados, sumada al estrecho margen en los resultados presidenciales, llevaron a ambos candidatos a declararse ganadores, provocando un clima de incertidumbre y tensión en las calles que se fue recrudeciendo”, señala.

La Misión, que condena los incidentes de violencia y lamenta “profundamente” la pérdida de vidas humanas, llama a llevar ante la justicia a los responsables. Los observadores instan a todos los actores del proceso electoral y a la población en general “que se manifieste en paz, sin cometer actos vandálicos ni poner en peligro su integridad física”. Además, pide a las fuerzas de seguridad “a actuar con suma cautela, respetando el derecho de manifestación y actuando con proporcionalidad”, especialmente en los horarios de toque de queda, y siempre conforme a los protocolos de derechos humanos. También “reprueba tajantemente cualquier expresión de líderes políticos que incite, insinúe, sugiera o llame a actuar de forma violenta”.

El informe preliminar recoge también las principales observaciones y recomendaciones sobre el proceso electoral en relación a la integración de la autoridad electoral, la reelección presidencial, el financiamiento de campañas, la participación política de las mujeres y el voto en el extranjero. La Misión presentará próximamente un informe más detallado ante el Consejo Permanente de la OEA, que será entregado también al Tribunal Supremo Electoral y distribuido a los actores del proceso electoral.

(Fuente: Nueva Tribuna)

nasralla

La unidad de antidisturbios de Honduras se declara en huelga de “brazos caídos”

Al mismo tiempo en el que el candidato de la oposición Salvador Nasralla, no reconocía los resultados de las elecciones, la unidad especial antidisturbios Cobra de la Policía hondureña se ponía en huelga de ‘brazos caídos’ y decidió desobedecer las órdenes dictadas por el Gobierno.

“En estos momentos estamos de brazos caídos (…) para manifestar nuestra inconformidad por lo que está pasando a nivel nacional. Nosotros somos pueblo y no nos podemos estar matando con el propio pueblo, nosotros tenemos familia”, aseguraba el portavoz de la unidad en rueda de prensa. (En la foto adjunta a la noticia, Salvador Nasralla saluda a los policías tras tomar la decisión). Nasralla ha pedido a las fuerzas militares que sigan el ejemplo de esta unidad y se nieguen a acatar las órdenes partidistas de Juan Orlando Hernández.

El portavoz de la unidad de antidisturbios ha explicado que “Si los políticos no se ponen de acuerdo en resolver sus cuestiones, nosotros no podemos prestarnos para favorecer a un candidato, nosotros nos estamos rebelando porque no podemos estar trabajando en la calle y matándonos con la gente”, y ha añadido “No vamos a ir a confrontarnos con la sociedad en la calle, no vamos a salir a la calle y llamamos a todos los policías que están distribuidos a nivel nacional a solidarizarse”.  No han precisado cuanto tiempo durará la huelga pero piden que se respete la voluntad del pueblo y que se realice un recuento de los votos.

Desde la Observación Electoral de la Organización de Estado Americanos (OEA) se ha presentado un informe preliminar que sentencia a que debido al “estrecho margen de los resultados, así como las irregularidades, errores y problemas sistémicos que han rodeado esta elección” no es posible “tener certeza sobre los resultados”. Asimismo, asegura que la mejor solución es un acuerdo entre los dos candidatos.

Ahora, el siguiente paso para solucionar la crisis política que han provocado las irregularidades y el fraude electoral, son las impugnaciones de los partidos. Según la ley electoral de Honduras hay un máximo de dos días para presentar las peticiones. La jefa de la Misión de Observadores de la Unión Europea Marisa Matías advirtió que el Tribunal Supremo Electoral debe ser flexible a la hora de aceptar las peticiones y las impugnaciones de los partidos, y añadió que dos días eran pocos para que los partidos tuvieran tiempo de presentar sus demandas.

Según informaciones de Gara, la huelga de “brazos caídos” ha obligado al Gobierno a retrasar el Estado de Excepción. Durante ese periodo, queda prohibida la libre circulación de personas en todo o parte del territorio hondureño, salvo los miembros y todo el personal del Tribunal Supremo Electoral, los representantes de los partidos, observadores y periodistas acreditados por el organismo de comicios. No obstante, el toque de queda no se aplica a las Islas de la Bahía, Tela, Trujillo y Ruinas de Copán, importantes destinos turísticos en el Caribe y occidente del país.

El TSE da la victoria al Partido Nacional mientras las caceroladas rompen el silencio

Según los datos ofrecidos el pasado lunes por el Tribunal Supremo Electoral tras el recuento especial del 99,89% de los votos el presidente que llegó al gobierno tras el golpe de estado de 2009 ha conseguido el 42,98% de los votos, mientras que el candidato de Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, el 41,39%.

Antes del apagón informático de varias horas que se produjo durante el recuento de los votos el lunes por la noche, las actas procesadas aseguraban la victoria de Salvador Nasralla con una diferencia de cinco puntos a su favor. Sin embargo, en cuanto volvió a funcionar el sistema, el actual presidente ya encabezaba el recuento y se proclamaba presidente de Honduras.

Asimismo, la revista The Economist publicó una grabación sobre supuestas irregularidades de los seguidores del presidente Juan Orlando Hernández a pie de urna el día de las elecciones. En la misma se escucha como un miembro del Partido Nacional instruye a otros militantes sobre como introducir o contar los votos para que queden registrados en las actas a favor del actual presidente.

Tras estos fallos en el sistema de transmisión de datos durante el conteo y el vuelco de los resultados publicados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) a favor de Juan Orlando Hernández, Nasralla, llamó a sus seguidores a manifestarse contra lo que considera un fraude electoral.

Después de varios días de disturbios en los que se estima que miles de personas salieron a las calles para protestar por las irregularidades de estas elecciones, el ejecutivo de Honduras decretó un toque de queda el pasado viernes 1 de diciembre desde las 18.00 hasta las 6.00 horas y que se prolongará hasta el domingo 10 de diciembre. De esta forma, se prohíbe la presencia de personas en las calles en horas de la noche para “mantener el orden y la gobernabilidad”, según asegura el actual ejecutivo.

Una nueva y severa medida que raya los límites de la libertad de expresión y que en sí misma también ha sido cuestionada ya que algunas organizaciones como el Comité por la Libre expresión (C-Libre) denunciaron que esta medida “no ha sido publicada dentro de los cauces legales” debido a que el decreto fue firmado por el designado presidencial, Ricardo Álvarez, y no por el presidente Hernández, pese a que se encontraba en el Estado.

Pero los y las ciudadanas no se han rendido y tanto el sábado como el domingo el silencio de la noche se ha visto interrumpido por caceroladas desde las ventanas en apoyo a Salvador Nasralla y la Alianza de Oposición contra la Dictadura.

Ante las presiones de la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea, el Tribunal Electoral ha ofrecido, además, un “conteo especial” antes de proclamar los resultados definitivos. “Les vamos a dar todo lo que ustedes pidan, pero pidan y comprométanse con fechas exactas y momentos exactos para que podamos saber cómo procedemos. Y cuando digo les vamos a dar todo, es en todo lo que tiene que ver en la parte tecnológica, porque están pidiendo básicamente una auditoria de todo el sistema y eso puede tomar de 12 a 15 días”, ha asegurado David Matamoros, presidente del tribunal designado por el Gobierno de JOH.

Mientras que el TSE aseguraba que eran unas 1.030 actas, es decir, el 5,7% de los votos, las que más problemas han dado, para la oposición hay más de 5.000 papeletas con irregularidades, concretamente todos los votos recibidos después del sospechoso apagón de la noche del lunes. Finalmente, el recuento especial tampoco ha llegado al número que aproximaba el propio TSE y solo se han examinado 1.006 actas. “El problema es que el TSE depende del presidente de la República y la noche electoral ya logró retrasar el conteo”, ha denunciado el opositor Salvador Nasralla.

(Fuente: AraInfo)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *