EEUU exige al futuro gobierno de unidad palestino el reconocimiento de Israel y el desarme de la resistencia. Hamas lo rechaza

yanki

El enviado especial de EEUU para Oriente Medio, Jason Greenblatt (foto adjunta), pidió este jueves a un eventual gobierno de unidad palestino, al que estaría vinculado el grupo terrorista Hamas si se concreta el actual proceso de reconciliación, que reconozca el Estado de Israel. La posición de Estados Unidos es fundamental ya que es el principal proveedor de fondos de la Autoridad Palestina.

Un gobierno de unidad palestino “debe comprometerse de manera inequívoca y sin ambigüedad con la no violencia, reconocer el Estado de Israel, aceptar los previos acuerdos y obligaciones entre las partes, incluidos el desarme de terroristas y el compromiso con negociaciones pacíficas”, dijo Greemblatt en un comunicado.

“Si Hamás va a desempeñar algún papel en un gobierno palestino, debe aceptar estos requisitos básicos”, añadió el enviado del presidente de EE UU, Donald Trump. Según informa la agencia AFP, el movimiento palestino Hamas ha rechazado la “injerencia flagrante” de EE UU.

“Todas las partes están de acuerdo en que es esencial que la ANP pueda asumir de forma plena, genuina y sin obstáculos las responsabilidades civiles y de seguridad en Gaza, y en que trabajaremos juntos para mejorar la situación humanitaria de los palestinos que viven allí”, añadió Greenblantt.

Esta la respuesta de la Administración estadounidense a los esfuerzos de reconciliación entre los islamistas de Hamás y los nacionalistas de Al Fatah, partido que controla a la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

La semana pasada ambas fuerzas firmaron un pacto en El Cairo, bajo mediación egipcia, para poner fin a diez años de división política desde que Hamás expulsara de la Franja en 2007 a las fuerzas leales de Abás y se hiciera con el control del enclave costero, creándose de facto dos gobiernos palestinos, uno en Gaza y otro en Cisjordania.

Se trata de un enésimo intento de reconciliación, por lo que el escepticismo es latente. Un anterior intento para formar un gobierno de unión en 2014 -año de la última guerra entre Hamas e Israel- fracasó. Los palestinos habían constituido un gobierno formado por tecnócratas no afiliados oficialmente a los dos partidos.

Una reconciliación puede esclarecer el horizonte del conflicto israelo-palestino cuando las negociaciones de paz están en punto muerto desde hace tres años. En virtud del acuerdo, el Gobierno de consenso de Cisjordania retomará el control administrativo de Gaza, y la seguridad y la gestión de los pasos fronterizos.

Hamas está cada vez más aislado y las condiciones humanitarias se deterioraron en la Franja de Gaza en los últimos meses, incluso con cortes de energía. Abas impuso una serie de sanciones a la Franja de Gaza para presionar a Hamas, como dejar de pagar el suministro eléctrico proveído por Israel, lo que deterioró aún más el servicio.

Hamas se dirigió entonces a El Cairo para obtener ayuda, con la esperanza de que Egipto abriese el paso de Rafah, pero en respuesta las autoridades egipcias presionaron al movimiento islamista para que se reconciliara con el Fatah.

Israel, que al igual que la Unión Europea y EEUU considera a Hamás un grupo terrorista, mantiene un bloqueo sobre Gaza desde 2007 y adelantó, tras el anuncio, que no reconocerá el pacto, si bien tampoco romperá relaciones con la ANP ni impediría su cumplimiento, al considerar que puede beneficiar a su país.

Sin embargo, advirtió de que no establecería negociaciones diplomáticas con un gobierno palestino relacionado con Hamás si este no cumplía con determinadas condiciones, similares a las que hoy pide EEUU.

Tanto Hamas como Fatah rápidamente rechazaron las amenazas de Netanyahu, y la Autoridad Palestina dijo que esa actitud hostil israelí no afectaría la determinación de la nación de alcanzar sus objetivos.

Hamas rechaza las exigencias estadounidenses

Por su parte, Hamas rechazó como una “injerencia flagrante” las condiciones planteadas por Estados Unidos y acusó a la administración de Donald Trump de alinearse con Israel.

“Es una injerencia flagrante en los asuntos palestinos. Nuestro pueblo tiene el derecho de elegir su propio gobierno en función de sus intereses estratégicos”. dijo Bassem Naïm, alto responsable de Hamas. La administración Trump se expresa “bajo la presión del gobierno de extrema derecha de Netanyahu y se alínea con las declaraciones de Nentanyahu hace dos días”, agregó.

El líder de Hamas ha afirmado que “nadie” puede obligar al movimiento palestino a desarmarse o reconocer a Israel después de que EEUU exigiera que el movimiento de resistencia cumpla esas condiciones como parte de un gobierno de unidad palestino emergente.

“Nadie en el universo puede desarmarnos. Por el contrario, seguiremos teniendo el poder de proteger a nuestros ciudadanos”, dijo Yahya Sinwar el jueves. “Nadie tiene la capacidad de extraer de nosotros tampoco el reconocimiento del régimen de ocupación”, agregó.

Sus comentarios se produjeron después de que el representante especial del presidente estadounidense Donald Trump para negociaciones internacionales, Jason Greenblatt, dijera que cualquier gobierno palestino debe reconocer a Israel y desarmar a Hamas.

Bassem Naim, un alto funcionario de Hamas, acusó a la Administración Trump de “flagrante injerencia en los asuntos palestinos”. “Es el derecho de nuestro pueblo el elegir su gobierno de acuerdo con sus supremos intereses estratégicos”, señaló. Naim también dijo que Greenblatt se inclinó ante la presión del régimen del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu.

Para Hamas, Israel continúa siendo una “entidad usurpadora”, el objetivo sigue siendo “liberar Palestina” y “la resistencia y la yihad” siguen siendo “un derecho legítimo”. Por el contrario, la Autoridad Palestina reconoce a Israel y acepta negociar con el Estado sionista. El brazo armado de Hamas se compone unos 25.000 milicianos.

Por otro lado, el gabinete de Netanyahu dijo en un comunicado el martes que Tel Aviv no entablaría negociaciones con un futuro gobierno de unidad palestino que contara con el respaldo de Hamas.

Tanto Hamas como su rival, Fatah, con sede en Ramalá, rápidamente rechazaron las amenazas de Netanyahu, y la Autoridad Palestina dijo que esa actitud hostil israelí no afectaría la determinación de la nación de alcanzar sus objetivos.

(Fuente: Al Manar / AFP / Infobae)

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