El discurso de Felipe de Borbón se alinea con el españolismo más represivo, apunta al 155 y entierra el diálogo y las “terceras vías”

rey

El discurso que ha pronunciado el rey Felipe VI sobre Catalunya anoche, coincidiendo con el paro general, ha decepcionado a la mayoría de observadores, que no han visto ninguna posición de diálogo sino la preparación del terreno para aplicar el artículo 155 de la Constitución, o incluso practicar detenciones.

El contenido ha sido visto como idéntico al discurso del PP, y ha sorprendido que no hiciera ninguna mención al cerca de un millar de heridos del pasado domingo. El sociólogo Salvador Cardús ha interpretado que el Rey ha intentado legitimar la aplicación del 155 o incluso la detención de Puigdemont y del Govern, en referencia a a la parte del discurso en que, ante la situación «de extrema gravedad» en Catalunya, los «legítimos poderes» del Estado tienen que asegurar «el orden constitucional, la vigencia del estado de derecho y el autogobierno de Catalunya, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía».

Felipe VI, ha situado al Govern de la Generalitat «al margen del derecho y la democracia». El jefe del Estado lo ha dicho en un discurso a los españoles, sin precedentes desde el que protagonizó su padre, Juan Carlos I, en la noche del golpe de estado del 23 de febrero de 1981, y a raíz del referéndum de autodeterminación del domingo pasado.

En este sentido, se ha mostrado contundente acusando al ejecutivo catalán de un «intento de apropiación de las instituciones de Catalunya», como consecuencia de una serie de decisiones que «han vulnerado de manera sistemática las normas, demostrando una deslealtad inadmisible con los poderes del Estado», ha denunciado.

Eso habría desembocado, a su parecer, en «una sociedad catalana fracturada y confrontada, despreciando los lazos de afecto y solidaridad que nos han unido y unirán» y poniendo en peligro «la estabilidad económica y social de toda España» con su «comportamiento irresponsable» en una «situación de extrema gravedad».

Por todo ello, el monarca se ha alineado con las tesis del gobierno de Mariano Rajoy abriendo la puerta a comulgar con las medidas que se puedan derivar –como se especula podría ser la aplicación del artículo 155 o la suspensión de Carles Puigdemont–, después de una hipotética declaración unilateral de independencia (DUI).

«Es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado mantener la vigencia del Estado de derecho y el autogobierno basado en la Constitución y el Estatuto de Autonomía», ha expuesto ante ese intento de «romper la unidad de España, la soberanía nacional y el derecho a decidir de todos ellos», ha indicado recordando que el Estado democrático «ofrece las vías para que cualquier persona pueda defender sus ideas», ha añadido.

Ahora bien, no ha habido ninguna alusión a los más de 800 heridos en las cargas policiales del domingo, motivo del paro de país de este martes, y que la prensa internacional ha condenado, así como la Unión Europea. Tampoco ha hecho ninguna apelación al diálogo, como muestra que podría creer en vía muerta esta posibilidad, en estos momentos.

En última instancia, Felipe VI ha lanzado un mensaje de calma a los ciudadanos catalanes asegurando que entre ellos también había «mucha preocupación con las autoridades autonómicas». Ha pedido entonces buscar la «concordia y los puntos comunes», afirmando que los contrarios al soberanismo tenían «todo el apoyo y solidaridad del resto de españoles», así como la «garantía absoluta del Estado de Derecho».

Si bien, a la ciudadanía del resto del Estado les ha dirigido un mensaje de «tranquilidad, calma y esperanza» afirmando que en el camino «deseado» de convivencia «también estará Catalunya». «Son momentos difíciles, pero lo superaremos», ha asegurado sobre la unidad de España. «Nos sentimos orgullosos de lo que somos», ha remachado.

La puesta en escena ha consistido en el monarca sentado en su escritorio con unos papeles con el discurso redactado, así como un ordenador a su derecha –elemento inédito en un mensaje de la Casa Real–. La bandera española se encontraba detrás y se apreciaban claramente las cuatro barras catalanas dentro del escudo del Estado. Todo el discurso se ha producido ante el cuadro de Carlos III que preside su despacho. Y como detalle, Felipe VI ha gesticulado mucho, algo poco habitual en sus apariciones.

La imagen de Carlos III que preside el despacho del Felipe VI y ha servido de telón de fondo de su intervención ha dado mucho juego a las redes y también enojo. De entrada por el bastón de mando que sostiene y que recuerda la imagen de una porra, pero también por la significación histórica del llamado Rey ilustrado. Recuerdan que Carlos III estableció la obligatoriedad de que la lengua de la educación fuera la castellana y prohibió la edición de libros en catalán.

carlos III

(Fuente: El Nacional.cat)

Jordi Turull, portavoz del Govern, afirma que hizo de portavoz de la estrategia de Rajoy

El conseller de Presidencia y portavoz del Govern, Jordi Turull, ha considerado hoy que el discurso del Rey, en el que hizo a su juicio de «portavoz de la estrategia» de Mariano Rajoy, fue la «versión monárquica del ‘a por ellos'», y ha calificado sus palabras de «enorme irresponsabilidad».

El Rey Felipe VI aseguró anoche que desde hace ya tiempo «determinadas autoridades» de Cataluña han venido incumpliendo la Constitución y el Estatuto autonómico, y ha tachó su comportamiento de «deslealtad inadmisible» y «conducta irresponsable». Además, ante la situación «de extrema gravedad» en Cataluña, el monarca señaló que los «legítimos poderes del Estado» deben asegurar «el orden constitucional», la vigencia del Estado de derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de autonomía».

En declaraciones a TV3, Turull ha opinado que el discurso del Rey fue «espantoso y un error desde todos los puntos de vista» y, en este sentido, ha agregado que «fue la versión monárquica del ‘a por ellos'». Según el portavoz del ejecutivo catalán, el Rey hizo ayer de «portavoz de la estrategia» de Mariano Rajoy y de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, y justificó además los «resortes del Estado de barra libre» contra el soberanismo «negando las evidencias». Además ha recriminado además a Felipe VI que actuase como el «jefe de un tribunal» y no del Estado, con las críticas a las autoridades catalanas, a las que «acusó de estar al margen de la ley».

Turull ha subrayado, así, que el mensaje del monarca fue de una «enorme irresponsabilidad», en el que tampoco pronunció la palabra diálogo, sin hacer «ninguna mención» a los heridos en las cargas policiales y por «ignorar la tremenda movilización» durante el referéndum del 1 de octubre, suspendido por el Tribunal Constitucional.

Ha insistido que la actuación policial del domingo fue «absolutamente desproporcionada», y cree que el discurso del Rey «echa más gasolina al fuego». Por todo ello, y tras las palabras del monarca, Turull ha asegurado que la tesitura ahora es «república o república», y considera que cada vez hay más catalanes que «quieren irse».

(Fuente: el diario.es)

Malestar por el discurso en la izquierda estatalista y los nacionalistas catalanes y vascos

El discurso del rey Felipe VI sobre la situación de Catalunya, en el que ha llamado a  asegurar «el orden constitucional» y ha acusado de «deslealtad inadmisible» a los autoridades de la Generalitat, ha sido recibido con malestar por parte de los partidos de izquierdas estatales y nacionalistas, pues frena sus apuestas por el diálogo las «terceras vías».

Podemos, según fuentes de la dirección del partido, destaca que las palabras del rey les ha dejado «preocupados y sorprendidos». «Felipe VI ha perdido la oportunidad de ser parte de la solución, ha mostrado nula capacidad para entender España y solo se ha dirigido a una parte de los españoles», han señalado dichas fuentes de la formación morada.

Desde Twitter, el secretario general del partido, Pablo Iglesias, ha criticado el mensaje del monarca y le ha respondido: «No en nuestro nombre». “Como presidente de un grupo parlamentario que representa a más de 5 millones de españoles, le digo al Rey no votado: no en nuestro nombre”.

En el mismo sentido se han manifestado otros dirigentes del partido en sus cuentas en esta red social. Para la portavoz en el Congreso, Irene Montero, el rey «se compromete con el PP pero no con España ni con la democracia», mientras que para el portavoz en el Senado Ramón Espinar, Felipe VI ha pronunciado «el discurso más irresponsable en 44 años de monarquía constitucional», que «une su destino al del Gobierno».

Otro dirigente de Podemos, Íñigo Errejón, ha lamentado la oportunidad desperdiciada por el monarca español, que podría haber sido «parte de la solución». En vez de eso, no ha hecho «ni una propuesta». Se ha mostrado preocupado: “El rey desaprovecha la oportunidad de ser parte de la solución. Ni una llamada al diálogo, ni una propuesta. Me deja preocupado”.

El eurodiputato de Podemos y líder del sector anticapitalista, Miguel Urbán, ha constatado que “si alguien tenía alguna duda, hoy se ha confirmado que el Rey Felipe VI es parte del problema”.

Contundente también ha sido el coordinador general de Cataluña En Comù y portavoz de En Comù Podem en el Congreso, Xavier Domènech, al afirmar: «Un jefe del Estado que nadie votó apoyando sin fisuras al PP. Fin de la monarquía».

También muy crítico ha sido el coordinador general de IU, Alberto Garzón, quien, en un artículo, ha señado que el rey «no ha estado a la altura del momento político». «En vez de puentes, el jefe de Estado ha puesto un frontón que alimenta la tensión y el conflicto tanto en España como en Catalunya», ha señalado.

Por su parte, con casi veinte minutos de retraso de la hora prevista para hacer una valoración del discurso pronunciado por el jefe del Estado, el PSOE se limitó a hacer una breve y escueta valoración de apoyo a las palabras del monarca, políticamente correcta, pero de la que se traslucía el malestar que existe en Ferraz porque no se haya hecho un llamamiento al diálogo y la negociación, informa Manuel Sánchez.

A través del responsable de Asuntos Institucionales del PSOE, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, los socialistas se limitaron a señalar su coincidencia con la defensa hecha por le monarca de la Constitución, el Estatut, el Estado de Derecho y la integridad de España. El portavoz socialista valoró también la “importante apelación” hecha por el jefe del Estado a la concordia y al entendimiento entre todos los pueblos de Catalunya y de España.

Garzón, que lamentado que el monarca no haya pronunciado «ni una vez la palabra diálogo»,  señala que «el ciudadano Felipe de Borbón está preparando el terreno para una intervención durísima contra Catalunya por parte del Gobierno más corrupto de toda la Unión Europea».

Las formaciones nacionalistas también se han mostrado decepcionadas por el mensaje de Felipe VI. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha advertido de que, tras este mensaje del monarca «Catalunya está un poco más lejos». En un mensaje en su perfil de Facebook, Ortuzar ha lamentado que los máximos dirigentes del Estado español «siguen sin querer ver el auténtico problema»: “Los máximos dirigentes del Estado español siguen sin querer ver el auténtico problema de #Catalunya. Tremenda decepción por el discurso de Felipe VI. Ni una sola palabra, ni un solo mensaje para los millones de catalanes que quieren decidir su futuro. ¿Acaso ya no les consideran ciudadanos españoles? ¿No merecen siquiera una mínima reflexión del Jefe del Estado, encargado del arbitraje constitucional? Y para los heridos del domingo, ¿ni un solo gesto de simpatía? Tras el discurso de Felipe VI, Catalunya está un poco más lejos”.

El Lendakari del País Vasco, Iñigo Urkullu, ha publicado un duro tuit tras escuchar el mensaje de Felipe VI sobre la situación en Cataluña, tras el que se ha quedado ‘perplejo’, mostrando su “máxima decepción y preocupación”: “Perplejidad total ante el discurso televisado de D. Felipe VI: máxima decepción y preocupación”.

Desde el lado del independentismo catalán, el diputado de ERC en el Congreso Gabriel Rufián ha identificado, en un mensaje de su cuenta personal de Twitter, el mensaje del rey sobre el proceso independentista catalán con el discurso del PP, mientras el también diputado Joan Tardà ha escrito: «Felipe VI digno de Felipe V».

El senador por Girona y dirigente del PDeCAT Joan Bagué ha criticado el mensaje del Felipe VI, que «ha dejado de considerarnos como conciudadanos». «No ha hecho ni una referencia a las 800 víctimas del día 1 de octubre por la policía española», ha añadido en un mensaje de su cuenta personal de Twitter.

El contundente discurso del rey Felipe VI ha generado muchas reacciones. Entre ellas, algunas ingeniosas. Es el caso del portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, que en un tuit en su cuenta de Twitter ha encontrado un paralelismo entre el monarca español y el Partido Popular: “FeliPPe”.

Su compañero en Madrid, Joan Tardà, ha comparado el discurso de Felipe VI con el de su antepasado y tocayo Felipe V, el monarca español que firmó los Decretos de Nueva Planta ahora hace tres siglos: “Felipe VI digno de Felipe V”. En otro comentó que tras el discurso se olía más a república.

El presidente de Òmnium Cultura, Jordi Cuixart, ha reaccionado al mensaje del rey sobre el proceso independentista catalán preguntándose «¿dónde estaba Felipe VI cuando la violencia de estado hirió a 800 votantes? y ¿dónde está cada vez que el TC vulnera la voluntad democrática de Catalunya?».

(Fuentes: Público / El Nacional.cat)

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