Más de 150.000 franceses marchan en París contra reforma laboral ultraliberal de Macron convocados por Francia Insumisa

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Más de 150.000 franceses marcharon el sábado por las calles de París para mostrar el rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de ultraliberal de Emmanuel Macron, una movilización convocada por el movimiento izquierdista Francia Insumisa.

El líder del movimiento de izquierdas Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, hizo una llamada a los descontentos a que salieran a la calle para protestar contra el plan del presidente Macron, de reducir las protecciones a los trabajadores.

En la plaza de la Bastilla decenas de miles de manifestantes reafirmarán su rechazo al plan laboral del presidente francés, que aseguran facilita el despido. El líder de la organización, Jean-Luc Melenchon, aseveró que la protesta es “todo un éxito”, en referencia al desfile multitudinario que partió desde la plaza de la Bastilla y terminó en la de la República, donde tuvo lugar el mitin central.

De acuerdo con el ex candidato presidencial, el movimiento contra el nuevo Código de Trabajo “apenas está comenzando”, y mostró la decisión de seguir adelante pese a que el jefe de Estado firmó ayer las ordenanzas de la reforma y estas fueron publicadas hoy en la Gaceta oficial.

Melenchon llamó a realizar el próximo sábado una cacerolazo en ciudades y pueblos de todo el país para hacer ‘el mayor ruido posible’, porque: ‘si ustedes nos impiden soñar, entonces nosotros no les dejaremos dormir’.

El líder izquierdista cuestionó unas recientes palabras de Macron según las cuales “la democracia no está en la calle”, una frase dirigida a desestimar las protestas. “Señor presidente, hace falta que consulte la historia de Francia”, lanzó Melenchon, y recordó que fue la calle la que batió a los reyes, a los nazis y numerosas medidas antipopulares que los gobiernos intentaron imponer en los últimos años.

Respecto a la lucha contra la reforma laboral, anunció que propondrá a las organizaciones sindicales liderar un combate determinado y decisivo de todas las fuerzas sociales y políticas opuestas a la medida. “Antes de la ratificación de las ordenanzas por el Parlamento, deseo llevar a cabo una movilización fuerte y densa con las organizaciones sindicales al frente”, instó.

Asimismo, exhortó a los jóvenes a involucrarse con fuerza en este combate, porque “ustedes serán las primeras víctimas de las ordenanzas”.

El nuevo Código de Trabajo, considerado por los detractores un golpe de estado social, entró en vigor desde hoy con su publicación en la Gaceta oficial. Una parte de las medidas ya comenzarían a aplicarse mientras otras necesitan la emisión de decretos, que deberán ser aprobados en las próximas semanas y meses.

Según informó el pasado viernes el jefe de Estado, el plan del gobierno es poder ejecutar la totalidad de las modificaciones a partir de enero de 2018, mientras el Parlamento analizará el texto desde el 20 de noviembre para darle carácter de ley.

(Fuente: Prensa Latina)

Los trabajadores franceses rechazan reforma laboral

Francia vive días de efervescencia social: cientos de miles de ciudadanos salen a las calles para mostrar el rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Emmanuel Macron y proteger así las conquistas sociales logradas en siglos de lucha obrera.

El nuevo Código del Trabajo “es un cuestionamiento total a los derechos de los asalariados en Francia y por eso nos estamos movilizando con esta fuerza”, declaró a Orbe el líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, uno de los principales impulsores del movimiento.

De acuerdo con sus planteamientos, la reforma que busca flexibilizar el mercado laboral implica un ataque contra todos los derechos de los trabajadores. “Con este Código, el asalariado ya no podrá defenderse, el patrón podrá despedirlo por un motivo abusivo y ya no tendrá posibilidades de recurrir a la justicia. Es además el fin de los contratos de duración indeterminada, que son vitales para dar garantías y estabilidad. En resumen, se nos viene encima una generalización del trabajo precario”, explicó.

La CGT es una de las principales organizaciones involucradas en la movilización social y así seguirá en las próximas semanas, tal como aseveró Pascal Joly, líder de la organización en la región parisina.

En conversación con Orbe, el sindicalista explicó que el principal problema de la reforma es poner la ley laboral en un segundo plano y darle la prioridad a los acuerdos de empresa. “Ello dejaría a los trabajadores muy vulnerables frente a los patrones porque sería una lucha individual en cada empresa. Por eso necesitamos la ley como lo principal, con garantías colectivas que permitan a los empleados defenderse frente al patronado”, aseveró.

La lucha contra la nueva normativa tuvo una primera gran acción el 12 de septiembre, cuando cerca de 500 mil personas se movilizaron en 200 ciudades y pueblos de todo el país, y la segunda cita fue el jueves último, con un nivel de respuesta similar.

Para ese sábado el movimiento izquierdista Francia Insumisa, del ex candidato presidencial Jean-Luc Melenchon, convocó a una nueva protesta. Además de las demostraciones generales, ya comienzan a sumarse las acciones por sectores: los transportistas llamaron a una huelga general desde el 25 de septiembre, mientras las organizaciones sindicales del sector público prevén un paro en los primeros días de octubre.

Del 15 al 17 de septiembre último se desarrolló en Francia la tradicional fiesta de L’Humanité, un espacio de reunión de las fuerzas que luchan por el progreso social para Francia y el mundo. La cita fue propicia para multiplicar los debates y reflexiones en torno al Código del Trabajo, lo que resulta fundamental para ampliar la movilización.

“Mientras la gente esté mejor informada sobre lo que significa en verdad la reforma, entonces se sienten más implicados y convencidos de la necesidad de actuar”, explicó Joly a Orbe. Aunque el gobierno está dispuesto a aprobar la normativa pasando por encima del rechazo social, los sindicatos y grupos políticos opuestos aseguran que seguirán la lucha.

A la hora de decidir entre el trabajo y la finanza, “nuestra elección está hecha”, afirmó el secretario general del Partido Comunista de Francia, Pierre, Laurent, en el cierre de L’Humanité, y agregó que “somos el 99 por ciento que no acepta la ley de un uno por ciento”.

(Fuente: Prensa Latina / Autora: Luisa María González)

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