Morón: Miles de asistentes a la marcha por el empleo

Cerca de 3.000 personas, según los organizadores del evento, han participado este domingo en la localidad sevillana de Morón de la Frontera (Sevilla) en la “marcha comarcal por el empleo y la dignidad”, promovida por Podemos y por la Asamblea Moronera Alternativa (AMA), para demandar a los poderes inversiones en la zona y actuaciones en materia de fomento del empleo.

Así lo ha precisado Susana López, del Círculo de Podemos, quien ha explicado a Europa Press que la marcha “ha tenido una gran acogida no sólo en Morón, sino que ha venido gente de otros lugares a apoyar esta causa”.

En esa línea, ha señalado que en la marcha han participado Izquierda Unida, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), así como plataformas municipales como Ganemos Marchena o Ganemos El Coronil y plataformas ciudadanas y de vecinos.

En el manifiesto de la movilización se reclaman “medidas urgentes a la altura de la crisis que vivimos y que nuestros políticos parecen no querer ver”, como “un programa integral de acción por el empleo de calidad y contra las desigualdades sociales y la pobreza para la comarca e inversiones urgentes en sectores como la sanidad, las infraestructuras, la vivienda, la dependencia, la educación y el emprendimiento”.

También se solicita “financiación suficiente a los ayuntamientos, para que desde el territorio se puedan implementar medidas que fomenten un desarrollo económico y humano sostenible” y “que se garantice al menos seis meses de trabajo al año para todo el mundo”.

(Fuente: La Información)

Manifiesto leído en la marcha

Marc ha Comarcal en Morón por el empleo y la dignidad

13 de marzo de 2016

El año 2016 ha comenzado en nuestra comarca con 22.901 personas inscritas como demandantes de empleo, según datos de la propia Junta de Andalucía, pero ésta es sólo una cifra oficial, de sobra conocida por nuestros políticos, y es incapaz de reflejar en su totalidad el drama social que se vive día a día en nuestros pueblos.

Nosotros queremos manifestar que no somos un número, somos personas. Personas con proyectos, ilusiones y necesidades básicas diarias; personas preocupadas por nuestro presente y futuro, y por el de nuestros hijos e hijas. Somos personas a las que, en muchos casos, sólo nos queda la solidaridad familiar, muchas veces sostenida por sacrificados abuelos y abuelas que, con exiguas pensiones, hacen todo lo que pueden para ayudarnos a malvivir y poder salir adelante.

Consideramos que ni el Gobierno Central ni el de la Junta de Andalucía están haciendo lo suficiente para revertir esta situación de emergencia social en la que nos encontramos, y estamos aquí para decir que es nuestra hora.

Al Gobierno Central le decimos que es el momento de que nos salven, como salvaron a los bancos con nuestro dinero. Cada persona ha aportado a fondo perdido a ese rescate como mínimo 1250 euros, que si multiplicamos por los 105.878 habitantes, con los que cuenta nuestra comarca actualmente, nos da una aportación de más de 130 millones de euros. Euros que debían destinarse al desarrollo de nuestra tierra y a salvar a las personas. No estamos pidiendo limosna, pedimos lo nuestro. Queremos recuperar todo este dinero que nos pertenece de forma legítima.

A la Junta de Andalucía le decimos que es la hora de que nos devuelvan el dinero que se ha esfumado en los escándalos de los ERE’s y de los cursos de formación. Lo exigimos, lo necesitamos, y nos lo deben.

A esta situación se une la grave situación financiera que se vive en los municipios, ya que muchos de nuestros Ayuntamientos están hipotecados pagando deudas contraídas por políticos irresponsables. Así, por un lado, la falta de financiación suficiente y, por otro, la falta de visión estratégica de futuro de algunos de nuestros políticos y técnicos municipales, han hecho que sólo se hayan puesto en marcha medidas a modo de parches, y en todo caso insuficientes para poner freno al crecimiento de la pobreza estructural que sufrimos. A lo sumo, las medidas que se están implementando generan empleo intermitente, sin expectativa alguna de continuidad, de baja calidad, e incentivan las relaciones clientelares, privándonos así de nuestro derecho a poder desarrollar un proyecto de vida independiente y digno. Además, ninguna de estas medidas está planteando una alternativa real al modelo productivo caduco sobre el que basan sus supuestas expectativas de desarrollo. Modelo productivo que sólo ha servido para enriquecer a unos pocos en detrimento de la gran mayoría, y que se basa, en muchos casos, en la precariedad laboral y la bajada continua de salarios, en la subvención oficial y el incumplimiento de la normativa medioambiental.

Por todo esto pedimos que se acometan, de una vez por todas, medidas urgentes a la altura de la dura crisis que vivimos y que nuestros políticos parecen no querer ver. Pedimos que se ponga sobre la mesa un programa integral de acción por el empleo de calidad y contra las desigualdades sociales y la pobreza para la comarca. Basta ya de mirar para otro lado, o de querer sofocar con cuenta gotas nuestro sufrimiento. Exigimos, en primer lugar, inversiones urgentes en sectores como la sanidad, las infraestructuras, la vivienda, la dependencia, la educación y el emprendimiento. En segundo lugar demandamos que se dote de financiación suficiente a los Ayuntamientos, para que desde el territorio se puedan implementar medidas que fomenten un desarrollo económico y humano sostenible. Y por último, pedimos que se garanticen, al menos, 6 meses de trabajo al año para todo el mundo.

Por otro lado queremos dejar bien claro que rechazamos las políticas neoliberales de crecimiento económico que nos ofrecen para salvarnos de la crisis, porque precisamente son estas políticas de derecha las responsables de la situación. Políticas basadas en la flexibilización del mercado laboral que no han servido para crear empleo y sí para precarizar las condiciones laborales de grandes sectores de la población. Políticas que dan dinero a los que más tienen con el argumento de que ellos crean empleo, pero que está demostrado que sólo han servido para concentrar la riqueza en las manos de cada vez menos gente y expandir el paro y pobreza. No queremos una política que subsidie a los grandes acaparadores de tierras improductivas, mientras se exige a los jornaleros el requisito de las peonadas para acceder a un complemento vital de subsistencia familiar, y por esto exigimos su retirada inmediata mientras no exista una garantía plena de acceso al empleo.

Queremos una política de desarrollo que pongan a disposición de los propios trabajadores y trabajadoras los recursos suficientes para que puedan ser los protagonistas del cambio. En nuestra tierra existen recursos naturales, materiales y humanos suficientes, que sólo necesitan de voluntad política para poderse activar. El dinero público debe ponerse al servicio del interés general y movilizar estos recursos mediante una política que articule mecanismos para que nuestra comarca deje de estar a la cola de España y de Europa en materia de empleo y nivel de vida. Ya es hora de que, en un territorio de carácter eminentemente agrícola como el nuestro, la tierra sea un recurso puesto a disposición de aquellos proyectos capaces de crear riqueza y empleo estable, de calidad y sostenible. Ya es hora de que se apueste por una política que potencie la expansión de la producción y el consumo de energías renovables, otro sector en el que tenemos un gran potencial. Reivindicamos el potencial maltratado que hay encerrado en las grandes bolsas de jóvenes preparados durante años que al final son obligados a la emigración o a malvender su fuerza de trabajo.

La Marcha del 13M por el Empleo y la Dignidad es un grito de esperanza y una llamada de atención a nuestros políticos, queremos decirles que no somos un número, somos personas y la economía y la política deben de estar al servicio de las personas. Lo exigimos, lo necesitamos, y nos lo deben.

(Fuente: AMA-Morón)

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