Interior comienza las deportaciones de los jóvenes saharauis en huelga en Barajas. Estos denuncian malos tratos

barajas

Actualmente, quedan 37 personas recluidas en la sala de Inadmisiones y Asilo de la terminal 3 del aeropuerto Adolfo Suárez- Madrid Barajas. El pasado lunes decidieron declararse en huelga de hambre debido a los pésimos tratos recibidos.

La mayoría de ellas eran procedentes de campos para personas refugiadas de Tindouf, en Al Aaiun (Argelia) y dos de Cuba. Todas ellas reclaman protección y asilo político al Gobierno español y denunciaban las condiciones en las que se encuentran mientras esperanaban una respuesta.

El Gobierno español ha empezado a deportar los jóvenes procedentes del Sahara que permanecían a la espera de protección política en la sala de Inadmisiones y Asilo de la Terminal T3 del Aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Decenas de ellos, decidieron comenzar esta semana una huelga de hambre debido a la precaria situación por la que están siendo obligados a pasar.

Mohamed Boumrah, el cual todavía permanece a la espera de una respuesta en el aeropuerto, informa que las deportaciones comenzaron el pasado miércoles por la mañana en vuelos de la compañía Iberia. Saad Azman, el cual obtuvo la solicitud de asilo el miércoles por la tarde, advierte de que 8 personas han sido deportadas este jueves y la semana pasada 11. De más del medio centenar de personas que esperaba en la T3 de Madrid- Barajas, solo 22 han conseguido asilo, entre ellos, tan solo 8 saharauis. La mayoría proceden de Palestina, Congo y Senegal, según cuenta Azman. Actualmente quedan 37 personas sin conocer cuál será su destino.

Para lograr la protección política, los jóvenes han de pasar por dos entrevistas, realizadas en el mismo recinto, tras las que se decidirá si podrán disponer de asilo. Según cuenta Mohamed Boumrah, las declaraciones escritas no se corresponden con el grueso del testimonio de los jóvenes. “Las traducciones están hechas por palestinos y marroquíes y nosotros hablamos hasaní. La mitad de lo que se dice no está puesto. Si sé hablar español perfectamente, déjame que hable yo mismo”, declara. Además, informan que sólo se les ha proporcionado abogados de oficio, sin que pudieran recurrir a los procedentes de ONGs o contratados por familias en el Estado español.

Ambos denuncian la precaria situación por la que están pasando. “Nos quitaron los teléfonos móviles. Nos dejan salir a un patio media hora para tomar un poco el aire y luego nos vuelven a meter a la sala. Hay gente enferma. Si vas al médico, vas con 5 o 4 policías, parece que hayas matado a alguien”, cuenta Boumrah. En cuanto al trato, Azman advierte de que “la comida no era halal. No respeta nuestras creencias ni costumbres. Era pésima”.

“Hemos venido en una situación mala, pero no creemos que sea justo que denieguen a tantas personas. Queremos ir a ver a nuestro abogado. Solo queremos entrar legalmente, no queremos otra cosa. Llevamos 45 años en Tinduf. No tenemos derechos. Solo queremos trabajar, hacer algo para nuestro pueblo y para nuestra familia”, afirma Boumrah.

Los dos jóvenes saharuis han relatado que hasta la T3 se ha desplazado esta mañana el Defensor del Pueblo. Asimismo, informan que organizaciones como  SOS Racismo, Red Solidaria de Acogida y Caravana Abriendo Fronteras o la Plataforma de Apoyo al Pueblo Saharaui, entre otras, han mostrado su apoyo a los jóvenes.

BarajasTransitos30p

(Sala del aeropuerto en la que permanecen)

Malas condiciones y malos tratos

Desde AraInfo hemos conseguido hablar con una de las personas que lleva cinco días en la sala de Inadmisiones y nos asegura que la mayoría de ellas son jóvenes, y cada una con su propia historia personal. “Ahora mismo la situación es que están denegando las solicitudes –de asilo- a alrededor de 45 personas, sólo han aceptado tres”, recalca.

“Hemos llegado hasta aquí para pedir auxilio pero lo que ha sucedido es que nos han encerrado en una sala donde no vemos el sol, todo está cerrado y nos han dejado sin aire acondicionado durante dos noches”, lamenta esta persona.

Al parecer, y según nos explica, los abogados que les han proporcionado las autoridades son de oficio y las traducciones que realizan de sus declaraciones “no coinciden con la realidad, parece que es parte de una estrategia porque -algunos abogados- son marroquíes. Esto es algo que no entendemos”, subraya.

En estos momentos la mayoría de ellas se han declarado en huelga de hambre desde este pasado martes al mediodía. “Mucha gente de la que está aquí está con mareos porque no tienen energía”, añade. “No se están interesando por nosotros. Hemos visto con nuestros ojos a personas palestinas que les dejan entrar a España pero a nosotros, a 41 personas, nos lo deniegan”, insiste. A su juicio, lo único que están haciendo estas personas es reclamar sus derechos.

Tal y como relata, en las últimas horas se han llevado “a dos muchachos por la fuerza y los han golpeado. Hace dos horas se han llevado a otra persona por obligación y mañana lo van a mandar en un avión a su país”. En su opinión, “el trato de la policía es pésimo y no se interesan por nosotros”.

La situación en la que se encuentra actualmente es precaria en cuanto a condiciones. “Dormimos en una sala que tiene ocho cuartos muy pequeños y con camas en el pasillo, pero no hay para todos. Yo mismo llevo varios noches durmiendo sin sábanas ni colchón. Estamos encerrados y nos han quitado el celular, nos han quitado todo”, matiza.

“No tenemos ni idea de lo que vamos a hacer porque no está en nuestras manos la decisión. No entendemos nada porque nos encontramos en un territorio en el que supuestamente hay democracia pero nadie nos hace caso”, lamenta.

“Nosotros fuimos una colonia de España, nuestro segundo idioma es el español. Hemos gastado mucho dinero para llegar hasta aquí y nos ha costado mucho trabajo cruzar la frontera con Argelia y al final nos tratan de esta manera denegándonos nuestro derecho a pedir asilo político”, reconoce.

“Todo el mundo tiene una situación diferente, tanto personal como colectiva –asevera-, y no entendemos por qué razón nos hacen esto. Nos están amenazando con devolvernos a nuestro país, cuando nosotros tenemos derecho a pedir asilo político como refugiados”. Finalmente, denuncia la situación de desamparo en la que se encuentran y solicita ayuda para que lo que allí ocurre se conozca y se solucione lo antes posible.

Desde el exterior, las personas solicitantes de asilo cuentan con la ayuda y apoyo de una activista y colaboradora de la Causa Saharaui, Granada Bañuelos, que en declaraciones a Europa Press ha valorado la posibilidad de interponer una queja ante el Defensor del Pueblo para que inicie una investigación y así prevenir “casos de tortura”.

(Fuente: AraInfo)

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Magistral, formato de tu blog! ¿Cuanto tiempo llevas bloggeando? haces que leer en tu blog sea entretenido. El uso total de tu web es magnífico, al igual que el material contenido!
    Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *