Jaén: Confirman la condena a Ángel González

La Audiencia Provincial de Jaén ha confirmado la pena de seis meses de prisión y multa de 780 euros por un delito de atentado, dos de lesiones y otro leve de daños para Ángel González, el joven estudiante detenido en la huelga general convocada en mayo de 2013 anteproyecto de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). (En la foto adjunta, a la izquierda, declarando durante el juicio en que se le condenó).

Así, la Sección Segunda desestima tanto recurso presentado por el joven de 22 años, que pedía la libre absolución, como el presentado por la acusación particular, en el que se solicitaba un incremento de la pena, así como de la indemnización por responsabilidad civil, fijada en 14.552 euros.

Esta nueva sentencia confirma “en todos los extremos” el fallo dictado en noviembre por el juzgado de la Penal número 1 de Jaén, que no tuvo en cuenta la versión del estudiante, de acuerdo con el cual le dieron “una paliza” sin motivo y acabó “inconsciente”. Según la Audiencia, las lesiones que presentaba son “compatibles con la resistencia que ofreció en el momento de la detención y no a la brutal paliza a la que hacen referencia los testigos”.

Los hechos tuvieron lugar en torno a las 13.00 horas del 9 de mayo de 2013, cuando ya estaba finalizada la manifestación que llevó a los estudiantes desde el Campus de las Lagunillas hasta la plaza de las Batallas, donde se encuentra la Subdelegación del Gobierno central. De acuerdo con el Juzgado de lo Penal, varios agentes de la Policía Nacional procedieron a identificar a Ángel como presunto autor de un incidente previo en la Universidad y en el que había resultado herido un vigilante de seguridad.

Tras requerirle la documentación, el estudiante se negó “para después tirar la documentación al suelo”. Un agente entonces se agachó a recogerla, “momento en que el acusado le propinó un puñetazo en el pecho y posteriormente una patada”. Otros dos agentes acudieron en auxilio de su compañero. Uno sufrió lesiones en un dedo y el otro recibió una patada al intentar reducir al joven, que finalmente fue introducido en un vehículo policial con ayuda de dos agentes de la Policía Local. Una vez dentro, “el acusado propinó fuertes patadas al mismo ocasionando daños que han sido tasados en 160 euros”.

Como consecuencia de estos hechos, el primer policía “sufrió lesiones consistentes en fractura del meleolo peroneo, rectificación cervical y fractura del cuarto arco costal anterior izquierdo, para cuya sanidad requirió, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico quirúrgico”. De acuerdo con la sentencia, tardó en curar 180 días, de los cuales uno de ellos fue de hospitalización y 138 de incapacidad; le han quedado secuelas tales como “material de osteosíntesis, limitación de movilidad y perjuicio estético ligero”. La Fiscalía pedía tres años y medio de cárcel, pero el juez impuso la mínima, dado que Ángel no tenía antecedentes.

(Fuente: El Mundo – Andalucía)

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