Huelva: Las Kellys se concentran hoy para denunciar la explotación y precariedad laboral que sufren

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Las camareras de piso pasan a la acción. Actualmente los sindicatos las consideran como miembros de uno de los sectores más precarizados de toda España y a las que se les ha prestado muy poca atención. Hasta ahora. Porque las camareras de piso se han organizado, se han llamado a sí mismas “las Kellys” y están dispuestas a mejorar sus condiciones y a que los abusos de la patronal en este sector no queden impunes.

Estas trabajadoras se ven obligadas a trabajar por unos salarios tan bajos que les suponen recibir tan sólo dos euros por cada habitación hotelera o de otros establecimientos hosteleros que se encargan de limpiar. En la provincia de Huelva se estima que puede haber más de 1.500 trabajadoras en este sector. La mayoría de ellas trabajan para las cadenas hoteleras asentandas en las zonas turísticas del litoral onubense. Sus salarios, en los mejores casos, apenas alcanzan los 700 euros mensuales, y se las obliga a limpiar un número fijo de habitaciones al día, hasta 25, por lo que nunca se respeta la jornada laboral que deberían cumplir.

Por ello, este colectivo se está movilizando para reivindicar una regulación justa de su carga de trabajo, salarios dignos, el reconocimiento de sus enfermedades profesionales y la posibilidad de acceder a jubilaciones anticipadas, ante la excesiva dureza de sus condiciones laborales.

La primera etapa de la protesta de las Kellys onubenses empieza en la capital el próximo viernes a las 19.00 horas, en una protesta frente al Ayuntamiento de Huelva.  Sus reivindicaciones abarcan desde el derecho a la jubilación anticipada hasta la vinculación de la categoría de los hoteles a la calidad del trabajo que generan, pasando por el fin de las externalizaciones o el aumento de las inspecciones de trabajo.

En los casos más perjudiciales, las camareras de piso denuncian fraudes en los contratos con dos o cuatro horas de jornada contratada que finalmente se traducen en hasta 12 horas de trabajo, sin remunerar la diferencia, y situaciones dantescas de causar enfermedades profesionales o tener que trabajar con calmantes debido a los excesos de jornada y los dolores que estas producen. Situaciones que las Kellys onubenses quieren dejar de aguantar.

Josefa Báez es una de las pocas camareras de piso que ha dado un paso adelante y se ha erigido en portavoz del colectivo en la provincia de Huelva. “Hay mucho miedo, el 99 por ciento de las kellys somos mujeres y para muchas es el único sueldo que entra en casa, hay miedo de que haya represalias por parte de la empresa, casi todas somos fijas-discontinuas, con sueldos de 700 euros al mes, después de la reforma laboral no valemos nada”.

Las condiciones de “esclavitud” se dan en toda España, no solo en Huelva, pero hay algo que distingue a esta provincia y a las aproximadamente 2.000 camareras de piso que trabajan en Huelva, “tenemos el peor convenio de la hostelería de toda España” una llamada de atención al nuevo documento que deberá empezarse a negociar a partir del 31 de diciembre próximo”.

Trabajar cada día en este sector es un reto, “nos tenemos que medicar todos los días, yo invito a la inspección de trabajo a que venga un día sin avisar y nos registre los bolsos, todas los llevamos repletos de calmantes, no podemos trabajar de otra forma”. El sueldo, es de dos euros por habitación, llegar a un sueldo digno implica trabajar a un ritmo “imposible” y las horas que se trabajen de más, por descontado, no las cobrarán jamás.

Esta será la primera protesta de unas kellys que esperan dar mucha guerra de aquí en adelante para conseguir sus derechos y que están dispuestas a llegar mucho más lejos.

También saldrán a la calle en otras ciudades andaluzas. Las Kellys malagueñas han convocado una manifestación hoy a las seis de la tarde en la plaza de la Marina. Sus compañeras sevillanas realizarán una concentración a las 19:00 horas frente al ayuntamiento de la capital hispalense.

(Fuente: Diario de Huelva)

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