Cuando el valor no depende del tamaño: La República Popular Democrática de Corea y las sanciones internacionales

corea del norte

Que un país de 26 millones de habitantes sea capaz de hacer frente, sin bajar la cabeza, a una superpotencia – aunque esté en declive – como EEUU da que pensar. Corea del Norte, cuyo nombre oficial es República Popular Democrática de Corea, no se arredra ni ante China, ni ante Rusia (en menor medida) ni mucho menos ante EEUU. El desafío de Trump ha sido aceptado, por lo que ahora vamos a ver si el bocazas de Washington se atreve a ir más allá.

China está absolutamente sorprendida por Corea del Norte. Leer lo que publican sus medios es situarse entre lo jocoso – por los lamentos, dado que una parte de las sanciones repercuten en ella – y lo estéril (por los llamamientos a EEUU para que “cumpla” con la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas   y se siente a negociar).

Rusia está más comedida, repitiendo como un soniquete que es a EEUU a quien le corresponde dar el siguiente paso y ese no es otro que sentarse a negociar.

EEUU sigue sentado en el globo de helio que supuso la adopción por el  Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de las sanciones, aprobadas por unaminidad, y como pasa con el helio cuando se inhala, sale una risa floja y una voz atiplada. Pero EEUU sabe lo que se juega, por mucho que amenace.

Corea del Norte (República Popular Democrática de Corea) nunca como ahora se ha puesto en el mapa. Y son muchos los países que están mirando lo que ocurre. Irán, por ejemplo. Porque Corea del Norte está marcando el camino con una fuerza sorprendente. Nada de amedrentarse, nada de negociar mientras el otro no sea quien da el primer paso. Ante una amenaza constante -y EEUU y Corea del Norte están formalmente en guerra desde 1953, lo que hay es un armisticio – no se puede retroceder ni un milímetro y si se puede hay que avanzar.

Sin embargo, sigo insistiendo en que la probabilidad de guerra es más bien baja aunque unos digan que tienen un plan de “ataque preventivo contra zonas de instalaciones de misiles” – el Pentágono –  y otros que pueden lanzar misiles contra la isla de Guam (los militares norcoreanos. Puede que me equivoque de medio a medio, y ya lo he dicho, pero si me equivoco no hagáis planes para el mañana porque no lo habrá.

¿En qué me baso? He pedido a un chaval coreano del sur que conoce mi hija, compañero de Universidad, que me traduzca el comunicado emitido, en coreano, por supuesto, por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte en Manila el pasado lunes, en el marco de la reunión de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (Asean), que mencioné de pasada al hablar del acuerdo chino-ruso sobre Corea y el afianzamiento de su alianza estratégica. Lo hice por una cuestión de higiene mental, para saber si lo que habían dicho los medios de propaganda occidentales se corresponde con la realidad. Y para mi sorpresa, no (lo de sorpresa es sarcasmo puro, por supuesto).

Los medios de propaganda dicen que el ministro norcoreano dijo que su país nunca negociaría con EEUU su programa nuclear y de misiles. Dicen que dijo:

“En ningún caso pondremos las armas nucleares y los cohetes balísticos en la mesa de negociaciones. Tampoco vamos a retroceder ni una pulgada en el fortalecimiento de las fuerzas nucleares a menos que la política hostil y la amenaza nuclear de EEUU contra la RPDC se eliminen fundamentalmente”.

Pero lo que realmente se dijo fue que:

“A menos que la política hostil y la amenaza nuclear de los EEUU contra la RPDC se eliminen fundamentalmente, en ningún caso vamos a poner las armas nucleares y misiles balísticos en la mesa de negociación y no vamos a retroceder ni una pulgada en nuestro camino de fortalecimiento de las fuerzas nucleares que hemos elegido”.

El orden de los factores sí es importante. Ese “a menos qué” dicho al inicio de la frase tiene mucha más fuerza y es más determinante que al final de la misma. Hace el contexto totalmente diferente. Es decir, que otra vez, como ha venido haciendo Corea del Norte desde el año 2000 y reiteró en 2015 y a principios de este año ya con Trump en la presidencia, Pyongyang está abierto a negociar y nunca se ha negado a ello. Pero está claro que no gratis, no a cambio de nada. Por eso no renuncia a su política.

Corea del Norte dice que si EEUU deja de amenazar ellos harán lo mismo, pero nunca al revés. Transigir con psicópatas, y eso son los estadounidenses, no tiene ningún sentido porque lo ven como una debilidad o una rendición. Y así es como está viendo ahora EEUU a China y a Rusia, como dos “niños traviesos” que a la hora de la verdad no se han atrevido a hacerles frente.

Por lo tanto, Corea del Norte nunca ha dicho nunca a una negociación. Los medios de propaganda y los psicópatas que trabajan en ellos, vuelven a mentir como bellacos y a poner a todo el mundo sobre ascuas. Pero Corea del Norte, aunque nunca haya dicho nunca, acepta el desafío de EEUU y le dice al matón de barrio que ahí está para lo que quiera. Si hay pelea puede que pierda (o no), pero esa pelea no la rehuye. Todo un ejemplo para más de unos cuantos.

Por ejemplo, para Irán. Estos días si hay un tema que se sigue en el país persa es Corea del Norte. Por lo que está pasando y porque estos días una delegación importante norcoreana está en Teherán para asistir a la toma de posesión de Rohuani como presidente tras las elecciones que se acaban de celebrar, para hablar de negocios y para inaugurar un nuevo edificio de la embajada. En esa delegación estaba el Ministro de Asuntos Exteriores y se ha anunciado que se reunió con el presidente del parlamento iraní y con el primer vicepresidente del país.

Ni qué decir tiene que se habló de cuestiones militares, puesto que es más que conocido que los misiles iraníes están basados en tecnología norcoreana y los dos países mantienen una larga historia de cooperación en tecnología militar, además de intercambio comercial. Tanto que en 2012 la ONU mostró su “preocupación” por el Acuerdo de Cooperación Científica y Técnica firmado ese año por los dos países y que se mantiene vigente.

De la ONU se puede esperar poco, como es lógico. Sí se podía esperar más de China y de Rusia, pero a la hora de la verdad se han echado para atrás (China comprando a Rusia, y ahora este país parece decir que ya no se va a prestar a apoyar más sanciones contra Corea del Norte y que estas “han sido las últimas”). Corea del Norte es un país nuclear les guste o no. Como lo son Pakistán, India e Israel y ya todo el mundo lo asume aunque estos tres últimos no forman parte del Tratado de No Proliferación y no se monta tanto pollo como con Corea del Norte.

Que China ha cometido un error colosal ya se está trasluciendo incluso en sus medios de propaganda. China es el gran perdedor, con mucho, de las sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas    (después de Corea del Norte). El voto unánime ha envalentonado a EEUU y hoy mismo ha enviado otro navío al Mar de China, movimiento que los chinos han calificado de “provocación”. ¿Y qué esperaban, besos de EEUU por su voto en la ONU contra Corea del Norte?

Un error de cálculo que incide, y ya lo está haciendo, en las luchas internas dentro del Partido Comunista de cara al crucial congreso que va a tener lugar en octubre. El ala izquierda está cargando con dureza contra el gobierno y los principales dirigentes por “las constantes cesiones” ante EEUU y eso se está comenzando a trasladar no sólo a la militancia, sino a la calle. Para más recochineo y humillación a China el barco enviado se llama “USS John McCain”. Es la tercera vez desde que Trump es presidente que EEUU envía barcos y/o aviones al Mar Meridional de China.

Pero no sólo es la izquierda china la que percibe la debilidad de Beijng. El yuan lleva bajando en los mercados asiáticos desde la aprobación de las sanciones en lo que se entiende como una debilidad del país y está por debajo del yen japonés, por dar un dato. Que China ha hecho un mal negocio es más que evidente.

Para terminar esta nueva aportación, un gráfico sobre las exportaciones de Corea del Norte, que ahora van a ser menos gracias a las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Sólo con ver que se afecta a la exportación de minerales, la principal, se pone de relieve cuál es su sentido de ahogo al país que con tanto entusiasmo han secundado China y Rusia.

gráfico

Rompiendo moldes y removiendo tierras

Volviendo a ¿qué sabemos de Corea del Norte (República Popular Democrática)?

1.- Las sanciones del CSONU, aprobadas con el voto de China y de Rusia, se producen en un momento dulce para la economía de Corea del Norte (República Popular Democrática). Si en algo estimáis vuestra higiene mental, dejad de hacer caso a los propagandistas habituales. Eso de que el país es pobre hay que relativizarlo porque depende de cuáles sean los barómetros de medida que se utilicen puesto que ya os dije hace más de tres meses que Corea del Norte es un país donde no se paga ningún impuesto y el Estado se hace cargo de la vivienda, de la educación (desde la primaria hasta la universitaria) y de la sanidad (incluidos todos los medicamentos, hasta de una simple tirita).

Ahora que todo el mundo anda haciéndose preguntas, algunos datos comienzan a salir a la luz. El Banco Central de Corea del Sur estima que el crecimiento económico de Corea del Norte lleva cinco años de crecimiento constante en su Producto Interior Bruto, habiéndose situado en el 3’9% en el año 2016. Un porcentaje nada desdeñable, desde luego. Lo interesante es que ahora se reconoce que el crecimiento no es únicamente en Pyongyang, la capital, y sus alrededores, sino en todo el país y que ya no se puede hablar con tanta alegría como se venía haciendo de una diferencia entre el norte (más pobre) y el sur (donde está la capital). Incluso en el norte, la cifra más baja de crecimiento del PIB se estima entre el 1% y el 1’3% de media anual.

Un dato es que ahora en la práctica totalidad del país hay acceso a internet, a la red norcoreana, por supuesto, que es una intranet. Y eso se ha logrado con tecnología propia. Este es uno de los dispositivos que lo hacen posible y que se venden en todo el país.

2.- Esto se ha hecho dando entrada, o haciendo la vista gorda, a una incipiente economía privada en algunos aspectos. Pero lo cierto es que se ha logrado un crecimiento económico sostenible y que eso ha provocado una aglutinación popular hacia el gobierno, en contra de la creencia occidental. Un dato es que en Corea del Sur están un poco perplejos porque en lo que va de año el número de desertores norcoreanos es “sorprendentemente bajo” y que algunos de ellos han retornado a Corea del Norte. Esto es algo que nunca se había producido y que, como es lógico, está siendo explotado muy bien por el gobierno puesto que relatan quienes han vuelto las duras condiciones de vida en que se encontraron en Corea del Sur. Incluso quien tuvo su momento de gloria, como estrella de televisión. Un caso que podéis tomar con toda la distancia y suspicacia que queráis pero que causó conmoción en Corea del Sur cuando volvió al norte.

Ni qué decir tiene que también Corea del Sur explota los casos de los desertores norcoreanos. Esta sorprendente vuelta no es el primer caso, aunque sí el más sonado porque ya digo que fue estrella de la televisión surcoreana durante el tiempo que permaneció en ese país. Y lo es porque incluso el relator de la ONU para Corea del Norte habla de que hay cada vez “más inconsistencias” en los relatos de los desertores, que serían simples emigrantes económicos en muchos casos.

3.- Por lo tanto, las fantasías occidentales de “un colapso del régimen” no son otra cosa que fantasías. Esta es una de las razones ocultas que hay detrás de las sanciones, intentar parar este constante crecimiento económico que da alas tanto a la popularidad de Kim Jong-un como al propio sistema. Una forma de debilitarlo es a través de las sanciones que se acaban de aprobar. Son de una dureza nunca vista hasta ahora, ni siquiera con Irán. Solo a lo largo de la historia de la ONU se han aprobado unas sanciones más duras que las adoptadas ahora contra Corea del Norte: las de Irak durante el gobierno de Saddam Hussein y que supusieron la muerte de un millón y medio de niños menores de cinco años, según tuvo que reconocer la propia ONU.

4.- Por cierto, China ha anunciado que aplicará “estrictamente” las sanciones a partir de mañana. Así que eso va a afectar de forma clara al comercio entre los dos países, que en los seis meses de este año ha visto un incremento del 13’7% respecto al 2016. China está dando una de cal y otra de arena. Vota las sanciones, pero dice que se colocará del lado de Corea del Norte si EEUU ataca. Aplica las sanciones, pero reconoce que también se va a ver afectada por ellas y está a punto de entrar en una guerra comercial con EEUU, envalentonado tras el indudable triunfo diplomático logrado en la ONU.

5.- Entonces ¿todo este barullo solo tiene como razón las pruebas de misiles y el deseo norcoreano de contar con un poder nuclear como autodefensa? Pues no, ni mucho menos. Lo que hay detrás de todo ello es las inmensas riquezas naturales que tiene el país y que ya ha comenzado a explotar, aunque de forma un tanto precaria.

Corea del Norte tiene ingentes reservas de más de 200 minerales, muchos de ellos estratégicos como el hierro, oro, magnesita, cinc, cobre, piedra caliza, molibdeno, grafito… y lo más importante, tierras raras. Estas tierras se denominan así porque tienen elementos químicos imprescindibles para el desarrollo de la vida actual en todos los aspectos, sobre todo tecnológicos. China es el país que controla el 80% de estas tierras, seguido por Vietnam. Y ahora aparece Corea del Norte.

Aunque desde Pyongyang se mantiene el más absoluto secreto sobre reservas, comprobadas o probables, desde Corea del Sur se adelanta que podrían estimarse en un montante económico entre los 6 y los 10 billones de dólares. Ya en las sanciones que aplicó la ONU en 2016 se incluía una referencia a las tierras raras como “material sujeto a prohibición de exportación”. El Servicio Geológico de EEUU había alertado en 2014 de las tierras raras en Corea del Norte y había pedido reiteradamente que se dificultase su comercio.

La minería es la principal fuente de ingresos por exportación de Corea del Norte y es hacia ella en donde golpean las sanciones. Corea del Norte necesita modernizar la maquinaria porque ahora no está en condiciones de trabajar al cien por cien de su capacidad. Hay escasez de equipos y de tecnología, por lo que las sanciones sabían dónde aplicarse. Si bien es cierto que el gobierno no ha facilitado la entrada de capital extranjero en este sector estratégico, sí lo es que tiene un interés especial en su desarrollo.

China era -veremos si lo sigue siendo tras votar a favor de las sanciones- el país hacia el que iban dirigidos todos los esfuerzos, técnicos y comerciales. Hasta ahora representaba el 53% de todo el intercambio -en su sentido más amplio- en este sector.

Ni qué decir tiene que China tiene interés en controlar esas tierras raras y que nadie haga competencia a su indiscutible hegemonía comercial sobre ellas. Esta puede ser la razón principal para que se haya sumado con tanto entusiasmo a las sanciones y anuncie que las va a aplicar desde ya.

(Fuentes: Canarias Semanal / Blog El Territorio del Lince)

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