Catalunya. Endavant: “Ante la criminalización y petición de ilegalización de varias organizaciones de la izquierda independentista ni lo normalizaremos ni miraremos hacia otro lado”

Que la maquinaria represiva del estado se pone en marcha cuando se ataca a los principios del proyecto nacionalista español y el normal funcionamiento del capitalismo patriarcal lo tenemos bastante claro, y que siempre responde a los mismos intereses de clase, también. Ahora, ante ello, nuestra actitud y la actitud del resto de agentes políticos, partidos políticos incluidos, con unas mínimas coordenadas de salud democrática no puede ser la de normalizarlo, la de mirar hacia otro lado o la de no responder de manera contundente. Por desgracia la historia represiva del Estado Español es larga y honda como una alcantarilla.

No podemos normalizar portadas como la del ABC  de hoy porque forma parte de la estrategia represiva de generar un relato que sustente un estado medio de opinión, un estado medio de opinión basado en falsedades directas o argumentos descontextualizados que ayude a construir un enemigo en el imaginario colectivo. La táctica no es nueva, se lleva a cabo para conseguir el control, la neutralización y la eliminación de los “enemigos políticos y sociales” del sistema. Todos los comportamientos contrarios a preservar el orden derivado del régimen del 78 son considerados contrarios al sistema. Del mismo modo, se está usando la legislación penal y la administrativa para imponer un orden ético, para preservar y para restaurar determinados valores: propiedad (dentro de la lógica del capitalismo), jerarquía y orden (pasividad y sumisión a las políticas de expolio que sufrimos las clases populares), control sobre las mujeres o blindaje del proyecto nacionalista español. Los principios que inspiran estas políticas se mueven alrededor de la exclusión, la eliminación de la diferencia, la culpabilización de las clases populares de las desigualdades creadas por el modelo económico y la necesidad de gravamen a la clase trabajadora y en concreto a las mujeres de la clase trabajadora debido a la crisis económica capitalista.

Posiblemente nos encontramos en una de las etapas, si tomamos como referencia los últimos 30 años, de más y más rápida regresión en los derechos y las libertades individuales y colectivos. Y esto no es casualidad, es consecuencia mayoritariamente de la gestión que diferentes gobiernos de España y de las autonomías han hecho de la crisis económica que el capitalismo ha provocado. En los Países Catalanes se ha traducido en un recorte aberrante en todos los servicios públicos, incluso en los básicos, privatizaciones en servicios públicos como la sanidad y la educación, junto con el retroceso y la flexibilización de los derechos de las trabajadoras y trabajadores impuestos por la reforma laboral, el recorte en el sistema público de pensiones, el encarecimiento de la vida, la especulación con la vivienda, el rescate a los bancos, el monocultivo turístico … En definitiva, la creación de unas condiciones de vida que han colocado las clases populares en una situación muy drástica de ahogamiento económico y social y que a la vez supone para los gobiernos un riesgo muy alto y de difícil gestión, contra el que se han de armar. Todo lo que suene potencialmente a ruptura, todo aquello que desestabilice el entramado ligado entre la oligarquía española y de los países catalanes y el proyecto nacionalista español es un enemigo, un proyecto a eliminar y justificará cualquier actuación de excepción.

La maquinaria del españolismo más rancio está en marcha. Acelerará a medida que se acerque la fecha de celebración del referéndum de autodeterminación en Cataluña y también si se pone en riesgo los intereses económicos de los de siempre,  los que han ganado antes, durante y después de la crisis capitalista. Ante esto nuestra actitud no puede ser de pasividad o la de asumir con resignación la inevitabilidad del comportamiento intoxicador, falso y delictivo de alguna prensa española, no lo podemos hacer porque ni somos mártires ni nos quedaremos con los brazos cruzados mirando como usan su maquinaria para justificar acciones represivas contra organizaciones que realizamos nuestra acción política de manera legítima.

En la campaña política que Endavant estamos llevando a cabo tenemos claro que la crisis de los últimos años ha demostrado los límites y la incapacidad del actual modelo político y económico a la hora de ser herramientas para una mayor justicia social, libertad nacional e igualdad de género. Desde Endavant entendemos que la única vía que tenemos las clases populares de los Países Catalanes para poder construir un futuro digno es hacer nuestro el poder político y económico. Esto  pasa por conquistar espacios de soberanía sobre aquellos aspectos que influyen en nuestra vida y conquistar derechos que garanticen las condiciones de vida de las clases populares. Todo ello sólo  puede ser posible  en el marco de un proceso de autodeterminación de nuestro pueblo que rompa con la arquitectura institucional de los estados español y francés y la Unión Europea ¡Reapropiarse/nos  de nuestro futuro es posible y necesario y eso lo vamos a defender con uñas y dientes ante los que con intoxicaciones y criminalizaciones quieren contribuir a seguir dejando todo atado y bien atado!

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *