Granada a la cabeza del aumento del “ladrillo” en la Costa. Greenpeace alerta de la “presión urbanizadora” en Motril

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Solo Castellón supera a Granada en el triste ranking de las provincias españolas donde más ha crecido el suelo construido en los 10 primeros kilómetros de Costa, un indicador que evidencia el lento bocado que la construcción le ha dado a la franja costera más codiciada. Mientras que en Castellón el incremento ha sido del 148 por ciento, en Granada se ha situado en ese casi cuarto de siglo en un 146 por ciento.

Así lo refleja el informe ‘Protección a toda Costa’ presentado este lunes en Málaga por Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad, que explica que ese “descomunal” incremento se debe a que partía, a finales de la década de los ochenta, de un “bajo nivel de artificialización” de la costa.Y es por ello que, en términos relativos, es la tercera provincia menos construida, con un 4 por ciento del total.

Existen zonas especialmente “conflictivas” en la provincia de Granada, según detalla el estudio, como La Mamola, “donde se ha construido hasta la primerísima línea de playa, delante de acantilados y ahora hay que aportar áridos para mantener la playas artificiales que continuamente desaparecen”. “Una provincia con tan escasa línea de costa debería ser más cuidadosa con su litoral”, resume.

Granada es una de las provincias que menos espacio protegido tiene en la Costa, de un 3,1 por ciento. Este porcentaje la convierte en la segunda con menor protección, pese a contar con numerosos hábitats de interés. En concreto, en la franja de diez kilómetros hacia el interior hay 2.028 hectáreas protegidas (ese 3,1%) y 3.188 hectáreas de superficie marina. Una cantidad “muy escasa” que se corresponde con tres espacios de la Red Natura 2000. Sin embargo, en la fase marina las figuras de protección son mucho más extensas, distribuyéndose en cinco espacios Natura 2000 y cubren sobre la línea de Costa una longitud de 14,5 kilómetros, lo que supone casi una quinta parte de la costa total de la provincia.

El informe alerta, además, de que el peligro se cierne sobre Motril, considerada una de las 52 zonas con “mayor presión urbanizadora” en la actualidad. Aún no está saturada, como otros núcleos españoles citados en el informe, que pone Marbella como ejemplo; no está protegida; y ha mejorado los accesos con la entrada en funcionamiento de la autovía. Un cóctel muy atractivo para la industria turística-residencial, según advierte la organización.

  • Solo un 27% de la costa española está protegida.
  • Casi la mitad de la costa pública del Mediterráneo está destruida y las provincias con más litoral urbanizado son Barcelona, Alicante y Málaga.
  • En 24 años la urbanización en la costa ha crecido un 148% en Castellón, seguida por Granada con un 146% de crecimiento, un 118% Valencia y Cádiz con un 111%.
  • Hay 52 tramos costeros con “alto peligro” de urbanización futura.

Según han detallado, el estudio analiza las 22 provincias costeras bajo tres indicadores: cuánto se ha construido en zonas de Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT) debido por la Ley de Costas; cuánto se ha edificado en los diez primeros kilómetros de costa; y cuánto ha crecido la urbanización en el litoral desde 1993.

El primer indicador está encabezado por la provincia de Málaga, que ha construido en un 74,9 por ciento de DPMT; seguida de Huelva (71,3%); Cádiz (69,1%); Barcelona (68,9%); Valencia (66,7%); Alicante (64,3%); Castellón (47,5%); Girona (43,8%); Tarragona (40,3%), Huelva (36,9%) y Granada (36,7%).

En el segundo, que han calificado como “la franja más codiciada por la industria turístico-inmobiliaria”, se encuentran Barcelona, con un 31,7 por ciento de suelo construido en la franja costera de los primeros diez kilómetros; seguido de Alicante (21,9%); Málaga (20,5%); Cádiz (14,5%); Pontevedra (13,1%); Vizcaya (11,8%), Guipúzcoa (11,6%); Tarragona (11,5%) y Valencia (11,4%). Aquí es donde Granada aparece en el final de la clasificación; es decir, es la tercera provincia con menor porcentaje de suelo construido en la franja costera de los primeros diez kilómetros.

El tercer indicador es el que lideran Castellón y Granada, seguidas de Valencia, Cádiz y Almería, con 118, 111 y 107 por ciento, respectivamente.

Según informa Europa Press, Pilar Marcos, responsable de la campaña de Greenpeace, ha explicado que la organización “llevaba muchos años” haciendo una radiografía del litoral llamada ‘Destrucción a toda costa’, y ha considerado “pertinente” hacer este informe ante los indicadores de que “el mercado del suelo comienza a mostrar mayor dinamismo”.

Al tiempo, ha añadido que las reformas legislativas como la de la Ley de Costas en 2013, la devaluación de impacto ambiental o las planteadas desde autonomías como la Ley de Suelo de Canarias; también han sido punto de partida de este estudio.

Por su parte, Fernando Prieto, del Observatorio de la Sostenibilidad, ha señalado que las fuentes de información usadas para este estudio son: las imágenes del satélite Corine Land Cover, información propia de Greenpeace de los últimos 24 años, capas de información sobre espacios protegidos como la Red Natura 2000 a nivel de la Unión Europea, y la capa de DMPT publicada en abril de este año.

“Protección a toda costa” para Motril

De esta manera, ha determinado que existen -como se ha señalado- 52 franjas que tienen un “alto riesgo” de ser urbanizadas en un futuro próximo. En concreto, son aquellas que cuentan con buenos accesos como autovías, áreas cercanas a espacios protegidos “porque han un mayor interés de la especulación por situarse cerca”; donde se han construido equipamientos para futuras proyecciones urbanísticas; y edificios construidos bajo políticas urbanísticas sin control calificadas como “elefantes blancos”, mostrando el ejemplo del hotel del Algarrobico en Almería o las obras del Puerto Mayor en la Manga del Mar Menor de Murcia.

Para Greenpeace y el OS, es “clave” que, ante un posible resurgir de la urbanización en el litoral, “no se cometan los errores del pasado y se pongan en valor las figuras de protección de la naturaleza”, especialmente en las áreas que limitan con los parques naturales y que son “las más codiciadas por la industria turístico-inmobiliaria”.

Así, el informe analiza las tendencias urbanísticas y las zonas que podrían sufrir la “alta presión” de este desarrollo debido a que cuentan o no con figuras de protección o se encuentran cercanas a zonas urbanizadas y bien comunicadas.

La costa de Águilas y Cabo de Cope en la Región de Murcia, las áreas adyacentes al delta del Ebro en Tarragona, Barreiros en Lugo, el Cap de Creus en Girona, la costa oriental de Fuerteventura, la costa norte de Gran Canaria, Formentera, Finisterre, el tramo entre Zumaia y Zarautz en Guipuzcoa, y Torre del Mar en Vélez-Málaga (Málaga) son algunos de los integrantes de esta lista en la que entra Motril.

“Granada presenta dos sectores muy diferenciados en la costa en cuanto a su urbanización. La provincia de Granada tiene el tramo de costa más corto de todas las provincias andaluzas, poco más de 65 kilómetros lineales. Además, es un terreno muy abrupto y poco proclive al establecimiento histórico de poblaciones de un tamaño significativo”, apunta el informe sobre la provincia granadina, que precisa que el sector occidental, entre Motril y el límite provincial de Málaga, concentra casi toda la urbanización de la costa, mientras que el oriente ha permanecido casi virgen hasta épocas muy recientes por el difícil acceso y por razones en gran medida orográficas que impedían acoger grandes desarrollos inmobiliarios”.

Ambos factores, prosigue el informe, hacían de esta zona muy poco apetecible para el turismo de masas”. Pero, “después de la construcción de importantes infraestructuras de transporte, el escenario ha cambiado en los últimos años y ya se detectan crecimientos urbanos significativos al este de Motril junto a importantes superficies de invernaderos”. “Por proximidad al área previamente urbanizada, fácil acceso a la autovía y escasa protección legal, identificamos como zona de elevado riesgo de de urbanización el área sudeste de Motril”.

Vertidos y calidad de aguas

“Granada sigue teniendo problemas por vertidos, como ocurre en la playa de Pozuelo (Almuñécar), o por urbanizaciones y municipios sin depuradora, con funcionamiento deficiente de la misma o sin el tratamiento adecuado”, refleja sobre este problema el informe de Greenpeace y el Observatorio de la Sostenibilidad.

También hay residuos procedentes de la industria agraria, como plásticos de los invernaderos, restos de estructuras, botes de fitosanitarios, botellas de plástico, etc. Sin embargo, el informe de calidad de aguas de baño de la Agencia Europea de Medio ambiente del año 2016 detalla que de 36 puntos de muestreo todos dieron un resultado “excelente” menos tres con una calidad solo “buena”. “Los aportes de arena en la playas -insiste el estudio- se siguen haciendo a pesar de ser zonas con erosión natural, lo que implica necesariamente que se repitan todos los años”.

(Fuente: El Independiente de Granada)

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