Málaga vende una oferta cultural basada en la explotación laboral de los trabajadores de museos

málaga centre pompidou

Un ídolo con los pies de barro. Málaga vende una oferta cultural basada en la explotación laboral de los trabajadores de los museos municipales, con unas condiciones abusivas del personal muy cualificado del Pompidou y el Museo Ruso. Las empresas privadas que gestionan los museos pagan miserias a sus empleados con el consentimiento del Ayuntamiento. A veces no llegan a abonar ni 5 euros la hora a personas con una o dos carreras y dos idiomas, algo que es obligatorio

El Ayuntamiento pide que el Museo de Málaga de la Aduana, gestionado de forma pública por la Junta, abra por la tarde, dado que al Consistorio le da igual los convenios colectivos de los trabajadores y su coste, puesto que él no los cumple. Las salas de titularidad municipal, que contratan a los empleados a través de agencias de trabajo temporal, pagan unos sueldos que rondan los cinco euros la hora. El personal de vigilancia de las salas no cobra las semanas que hay cambio de exposición porque como no pueden trabajar no les pagan

Málaga ha creado un ídolo con los pies de barro. La oferta cultural basada en la red museística de la ciudad como principal reclamo turístico está sustentada en unas condiciones laborales abusivas del personal sobrecualificado que trabaja para algunos de estos centros, que no llegan ni a ser ‘mileuristas’. Los museos que gestiona el Ayuntamiento, el Pompidou y el Ruso, tienen externalizado todos los servicios, muchos de ellos a través de agencias temporales de empleo que ofrecen contratos abusivos para sostener el programa cultural del que hace gala el gobierno local que dirige el alcalde Francisco de la Torre.

Entre estas condiciones se encuentra la de un salario de cinco euros la hora, o el no cobrar cuando se cambian las colecciones y estas salas cierran. Este ‘liberalismo’ en la gestión de lo público es el que el Consistorio viene aplicando a la mayoría de los museos municipales, y que le permite desentenderse de las cláusulas de los empleados al no ser quien los contrata directamente. Además el Ayuntamiento pide que el Museo de Málaga de la Aduana abra por las tardes, aunque esto va contra el convenio colectivo de los trabajadores de este centro, un acuerdo que no contempla la apertura vespertina del edificio durante la época estival. El coste para el Consistorio le da igual. En sus museos se pagan sueldos de miseria e igual quiere que se haga en el de la Aduana.

Málaga inauguró en 2015 dos de las franquicias museísticas más importantes de Europa, el francés Pompidou, y la Colección del Museo Ruso. Estos centros son administrados por la Agencia Pública para la Gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso y Otros Equipamientos Museísticos y Culturales, aunque los servicios se encuentran externalizados, como los de gestión de visitantes, mantenimiento, coordinación y realización de actividades y seguridad. Esto reduce el papel del Ayuntamiento a decisiones de carácter cultural y lo desvincula de las condiciones laborales abusivas que viven los empleados.

Estas son por ejemplo salarios de cinco euros la hora (Los vigilantes del Museo Ruso y del Centro Pompidou ganan 3,95 euros a la hora. Es un 75% menos que la media española, y un 82% menos que la europea. El alcalde de Málaga niega que la situación dependa del Ayuntamiento y no dice nada), y que los vigilantes de sala no cobren cuando se cambian las colecciones y el museo cierra, según algunos testimonios de empleados. Además la mayoría de los trabajadores tienen una sobrecualificación para el puesto, aparte de hablar los dos idiomas que se les exige como requisito indispensable. El contraste lo ponen las abultadas inversiones a este sector, según una publicación de Cadena Ser, 7,7 millones destinará el Consistorio este año al Pompidou, Museo Ruso y la Casa Natal de Picasso. Puede consultar los presupuestos destinados a este respecto en el portal de transparencia.

El Ayuntamiento también está presionando para que el Museo de Málaga de la Aduana abra también por las tardes, una cuestión que llegó a debatirse en el pleno de la semana pasada. En esta sesión se aprobó la propuesta para exigir a la Junta, encargada de la gestión de este centro, que amplíe el horario más allá del que está ahora establecido de 09:00 a 15:00 horas. Esto supondría saltarse el convenio colectivo que los empleados tienen, en el que no se contempla la apertura vespertina durante la temporada de verano, acorde con todos los museos del organismo autonómico en Andalucía, exceptuando el Museo de Almería. La cuestión es que en los museos municipales se pagan sueldos miserables, que es lo que pretende que se haga en la Aduana.

Esta apuesta por una gestión privada de los museos es en la que está basada la estrategia cultural de la ciudad. El CAC, Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, que dirige Fernando Francés a través de una entidad privada con inversión pública. Pese a que el pleno aprobó gracias a un voto disidente de Gonzalo Sichar de Ciudadanos, la municipalización del centro, el alcalde declaró que “no se plantea” una administración pública, y “entiende que las mociones no tienen un carácter ejecutivo, sino de reflexión”, como recoge el diario La Vanguardia.

(Fuente: revista El Observador)

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