WWF usa imágenes de satélite para mostrar el “descontrol” de los regadíos en Doñana

wwf-donana

La organización WWF España ha denunciado este lunes -justo un día después de la emisión del programa ‘Salvados’ (La Sexta) de Jordi Évole- que la “agricultura de regadío sigue creciendo de forma continua, descontrolada y también ilegal” en el entorno de Doñana, poniendo, ha manifestado, “en peligro la credibilidad y el futuro de todo el sector agrícola onubense y también el de este espacio Patrimonio de la Humanidad”.

WWF ha presentado un análisis de imágenes por satélite que revela la aparición de 251,9 nuevas hectáreas de regadíos en la zona en los últimos dos años, casi 2.000 desde 2004. El crecimiento de la agricultura de regadío en Doñana, tanto legal como ilegalmente, es inaceptable para WWF considerando el estado crítico del acuífero de Doñana y la falta de acción contundente ante los pozos y fincas ilegales. Según la organización, estos datos demuestran la urgencia de aplicar estrictamente el Plan Especial de la Corona de Doñana, el “único instrumento que puede dar seguridad jurídica al sector y conservar el agua de la que depende la propia agricultura onubense y los humedales de Doñana”.

La organización ha puesto sobre la mesa, con números e imágenes, datos sobre el crecimiento de la agricultura de regadío en el entorno de Doñana de 2015 al 2017, obtenidos mediante el seguimiento de imágenes por satélite. Esta labor, que debería realizar la Junta de Andalucía, es parte de los esfuerzos de WWF en defensa de Doñana y de la agricultura responsable, legal y sostenible que demandan los consumidores españoles y europeos.

Según el análisis de WWF, entre las campañas de riego de 2015-2016 y la de 2016-2017 han aparecido 251,9 nuevas hectáreas de cultivos de regadío. Todas ellas se han plantado fuera de los suelos clasificados como “regables” por el Plan Especial y 160 hectáreas están en zonas ambientalmente sensibles (zona A de protección de los recursos naturales, zonas clasificadas como corredores ecológicos por el Plan Especial, o montes públicos). Muchas de las situadas en la cuenca del Guadalquivir, además, ya han sido denunciadas por los guardas fluviales de la Confederación.

Estos nuevos cultivos se suman a las 1.680 nuevas hectáreas aparecidas entre 2004 y 2015. El 2004 es el año en el que se puso fin –sobre el papel- al crecimiento descontrolado de la agricultura de regadío en el entorno de Doñana. WWF reconoce que las administraciones han realizado algunos esfuerzos para reducir la superficie de cultivos de regadío, como la compra de la Finca Mimbrales, pero esos esfuerzos no se acercan al ritmo al que siguen aumentando los regadíos en la zona.

Antes las inaceptables presiones de una parte del sector agrícola onubense, WWF pide a las administraciones que se aplique ya el Plan Especial, “de manera estricta y cumpliendo la normativa establecida en el mismo”. WWF reclama que se investiguen caso por caso las fincas detectadas por la organización, y las denunciadas por el Seprona. En caso de confirmarse irregularidades, ordenar con carácter de urgencia cierres cautelares de fincas y precinto de pozos.

“La supervivencia de los ecosistemas de Doñana depende del agua, pero también el futuro de los agricultores del Condado. Mantener la sobreexplotación actual y permitir que sigan creciendo los cultivos de regadío alrededor de Doñana es una política suicida para la agricultura onubense, y más teniendo en cuenta la escasez de agua cada vez mayor que sufrirá el sur de España por el cambio climático”, ha defendido el responsable de la oficina de WWF en Doñana, Felipe Fuentelsaz.

agricultura_donana_confederacion_hidrografica_del_guadalquivir_84798

(Fuente: Diario de Huelva)

Denuncian la creación de 252 nuevas hectáreas de regadío en Doñana desde 2015

El responsable de la oficina de WWF España en Doñana, Felipe Fuentelsaz, ha presentado un informe con los datos sobre el crecimiento de la agricultura de regadío en el entorno de Doñana de 2015 al 2017, obtenidos mediante el seguimiento de imágenes por satélite, y ha precisado que, tras su análisis, han aparecido 251,90 nuevas hectáreas de regadío en el entorno de Doñana.

En rueda de prensa, Fuentelsaz ha lamentado que “la agricultura de regadío siga creciendo de forma continua, descontrolada y también ilegal en el entorno de Doñana, poniendo en peligro la credibilidad y el futuro de todo el sector agrícola onubense y también el de este espacio Patrimonio de la Humanidad”. Al respecto, ha puntualizado que del total de nuevas hectáreas, 110 están en la cuenca del Guadalquivir, que gestiona el Gobierno central, y 141,90 en la cuenca del Tinto, Odiel, Piedras, que es de competencia autonómica.

Sobre las detectadas en el lado del Guadalquivir, Fuentelsaz asegura que “son más pequeñas y nos consta que han sido detectadas por la guardería fluvial, así como que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir está barriendo la zona y están aplicando la teledetección”.

Por otro lado, las del Tinto, Odiel, Piedras son fincas más grandes, no obstante desconocen si la guardería fluvial está actuando, ya que “hay falta de personal”. Al respecto, ha precisado que muchas de estas hectáreas “son ilegales pero otras están situadas dentro del ámbito de comunidades de regantes”.

En Moguer es donde se ha dado el mayor crecimiento, con 121 hectáreas, seguido por Lucena, Almonte, Rociana y Bonares. Fuentelsaz ha asegurado que todas estas hectáreas “se han plantado fuera de los suelos clasificados como regables por el Plan Espacial de Ordenación de Regadíos de la Corona Norte de Doñana y 160 de ellas, el 78,5 por ciento, están en zonas ambientalmente sensibles, zonas A del Plan de Ordenación del Territorio de Doñana (POTAD)”. Ha señalado además que en este periodo “han aparecido diez nuevas balsas”.

Para la organización ecologista, “el crecimiento de la agricultura de regadío en Doñana, tanto legal como ilegalmente, es inaceptable considerando el estado crítico del acuífero de Doñana y la falta de acción contundente ante los pozos y fincas ilegales”.

Según la organización, estos datos demuestran “la urgencia” de aplicar estrictamente el Plan Especial de la Corona de Doñana, el único instrumento que puede dar seguridad jurídica al sector y conservar el agua de la que depende la propia agricultura onubense y los humedales de Doñana.

Estos nuevos cultivos se suman a las 1.680 nuevas hectáreas aparecidas entre 2004 y 2015 y ha recordado que 2004 es el año en el que “se puso fin –sobre el papel– al crecimiento descontrolado de la agricultura de regadío en el entorno de Doñana”. WWF reconoce que las administraciones han realizado algunos esfuerzos para reducir la superficie de cultivos de regadío, como la compra de la Finca Mimbrales, pero “esos esfuerzos no se acercan al ritmo al que siguen aumentando los regadíos en la zona”.

Antes “las inaceptables presiones” de una parte del sector agrícola onubense, WWF pide a las administraciones que “se aplique ya el Plan Especial, de manera estricta y cumpliendo la normativa establecida en el mismo”, a la par que ha reclamado que “se investiguen caso por caso las fincas detectadas por la organización y las denunciadas por la guardería”, así como, en caso de “confirmarse irregularidades, ordenar con carácter de urgencia cierres cautelares de fincas y precinto de pozos”.

Sobre la acampada de los agricultores en las puertas de la sede de la Delegación de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Huelva, el responsable de la oficina de WWF España en Doñana ha precisado que es “un tema social complejo” y ha mostrado sus respetos, pero ha señalado que “algunos pueden tener razón pero otros no”, a la par que se ha referido a “la competencia desleal y a la imagen que se da de estos frutos en los supermercados de Europa”.

(Fuente: Huelva Hoy)

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *