Siria: Trump entregará armamento a los kurdos. Turquía enfrentada a los EEUU por ello

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La lucha contra Daesh (ISIS) “no debería emplearse junto a otros grupos terroristas”, ha reclamando el presidente turco Recep Tayyip Erdogan después del anuncio de que Donald Trump armará directamente a las facciones kurdas en la ofensiva de Raqqa, capital de facto del Estado Islámico. “Quiero pensar que los aliados de Turquía están de nuestro lado, y no con las organizaciones terroristas”, ha insistido. Un desacuerdo sobre el que probablemente ambos mandatarios discutirán en su cita en Washington la próxima semana.

El Pentágono ha hecho pública por primera vez su intención de armar a las facciones kurdas del SDF (Fuerzas Democráticas Sirias) “por ser la única fuerza sobre el terreno que puede tomar con éxito la ciudad de Raqqa”, ha declarado la portavoz de Defensa norteamericana. Hasta ahora, EEUU solo admitía los suministros a combatientes árabes de esa coalición. Las filas kurdas las integran miembros del YPG (Fuerzas de Protección Popular), según Turquía, la filial siria del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), una organización terrorista para Turquía y la UE.

El Primer Ministro turco Binali Yildirim ha mantenido la desaprobación: “Cualquier iniciativa para apoyar al PKK, directa o indirectamente, es inaceptable para nosotros”. Este armamento supondrá “una amenaza para Turquía”, ha insistido el Ministro de Asuntos Exteriores Mevlut Cavusoglu. Pero el suministro a las SDF no es algo nuevo, sino que fue diseñado por la Administración Obama. A pocas semanas de la ofensiva crucial contra Daesh, ha sido cuando Trump ha decidido hacer público su apoyo a los kurdos y establecer una vía oficial de suministro.

“Armaremos directamente a los kurdos”

“Antes, Estados Unidos sólo entregaba armamento a los miembros árabes de las SDF”, recuerda a El Confidencial el portavoz de la Coalición Internacional el coronel John L. Dorrian, “la nueva decisión amplía el entrenamiento y equipamiento a los elementos kurdos de esta facción”, es decir, a las YPG. “Recibirán armas ligeras, ametralladoras pesadas, vehículos acorazados y armas capaces de destrozar coches bomba VBIED”, afirma el coronel.

En cuanto al desacuerdo entre la Coalición y Turquía, Dorrian afirma que “este ha sido un tema de discusión durante muchos meses. Hemos intentando explorar nuevas opciones pero hasta ahora no hemos llegado a ninguna parte”. Turquía ve a los kurdos del YPG como una amenaza existencial que ha formado un pseudoestado a pocos metros de su frontera. “Pero no se va a producir una limpieza étnica”, insiste Dorrian, al referirse a la expulsión de árabes que grupos de DDHH han atribuído a los kurdos.

La ofensiva sobre la principal capital de Daesh, Raqqa, se había preparado para esta primavera aunque el portavoz de la Coalición asegura que “todavía no hay un plan concreto porque antes de que comience, las SDF y la SAC (Coalición Siria de Árabes, otra facción aliada) deben completar sus operaciones para tomar Tabqah y la presa de Tabqah. Una operación que todavía no está en su fase final”. El avance sobre esta ciudad marcará la antesala de la operación.

“Fortalece la resistencia kurda contra Turquía”

“Se produce un salto cualitativo”, expresa Félix Arteaga, investigador principal del Real Instituto Elcano en Defensa y Seguridad Internacional, “ahora el trasvase de armas (a los kurdos) no solo se produce de forma abierta sino que, además, se envía un nuevo tipo de armamento (ametralladoras pesadas o vehículos acorazados) para la lucha urbana. No es pesado pero tampoco es solamente ligero y eso le da a los kurdos más capacidad de resistencia en zonas urbanas que puede utilizar contra Turquía”.

El nuevo canal de suministro del Pentágono a los kurdos aumenta la “entidad” de las YPG. La intención de Estados Unidos “es igualar su capacidad de combate a la que antes tenía ISIS y fortalecer la resistencia kurda”, señala Arteaga, para que puedan vencer en la ofensiva de Raqqa. Pero estos envíos no son bien vistos por “Turquía, que cree que terminarán en manos del PKK para defender la autonomía kurda en el país”.

El investigador de Elcano no vaticina una reacción inmediata de Ankara, sino que “(Erdogan) podría guardarse una respuesta diplomática con Rusia; así como lanzar más ataques contra los kurdos en Siria e Irak sin coordinación internacional”. “De momento las declaraciones (de los líderes turcos) muestran el tono esperado”, debido a la próxima reunión de Erdogan y Trump, “el líder turco no quiere que se cancele la visita y perder así influencia en el nuevo Gobierno estadounidense”.

La industria armamentista prepara las fronteras

En la Feria Internacional de la Industria de la Defensa, que se celebra esta semana en Estambul, altos mandos de las Fuerzas Armadas Turcas rechazan comentar los nuevos planes del Pentágono. Sin embargo, la Fundación de las Fuerzas Armadas Turcas (TSKGV), que organiza el evento, reconoce que los nuevos envíos al norte de Siria “podrán tener consecuencias en nuestro sector”, dice Halil Bugra Yavuz, encargado de inversión y financiero de esta entidad, que engloba algunas de las principales compañías armamentistas en Turquía.

“Podemos proponer a algunas de nuestras empresas que desarrollen nuevos sistemas de defensa”, si las YPG cuentan con un armamento más potente al otro lado de la frontera. “Por ejemplo, nuevas tecnologías de control fronterizo. Algo que ya se está proyectando. En términos económicos para nosotros, (el rearme a los kurdos) puede ser positivo”. Yavuz señala los productos expuestos en la feria de la compañía Aselsan, una firma cuyas ventas netas en 2015 fueron de casi 3.000 millones de liras turcas (769 millones de €). La fundación tiene el 84,58% de la mayor empresa de defensa electrónica del país.

Una de las últimas innovaciones, que recibe más visitas en la feria de IDEF’17, es el Sistema de Laser Savunma (LSS), capaz de reconocer “drones, así como explosivos IEDs o paquetes sospechosos” en la zona fronteriza, explica Atakan Dura en el stand de Aselsan, “y neutralizarlos con un láser”. Otras novedades son las fibras termo sensibles para colocar alrededor de las bases militares o placas que perciben la vibración ante un posible asalto. Las ópticas electro sensibles, o los sistemas anti drones que neutralizan frecuencias así como las señales de los teléfonos móviles y GPS son otros de los inventos que los ingenieros turcos están creando para reforzar el control de frontera. “Ya se utiliza en algunas bases de Ankara”, explica el experto, “ahora queremos colocarlas en las zonas del sureste”.

(Fuente: El Confidencial / Autora: Pilar Cebrián)

Turquía y EEUU enfrentados en Siria por sus diferentes estrategias con respecto a los kurdos

Los ataques aéreos turcos la semana pasada sobre posiciones de las Unidades de Protección Popular (YPG) al norte de Siria y al noroeste de Irak, seguidas de varios enfrentamientos entre los guardas fronterizos turcos y las fuerzas de las YPG, han aumentado significativamente las apuestas para determinar el paisaje político de la región de mayoría kurda de Siria.

Mientras que, en los niveles operacionales y tácticos, los ataques turcos estaban claramente diseñados para dañar a las YPG y a su aliado político, el Partido de la Unión Democrática (PYD); en términos estratégicos, los ataques representan un mensaje claro para Estados Unidos.

Al noreste de Siria, EEUU ha establecido una alianza con las YPG y el PYD, ambos organismos vinculados al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). El PKK está incluido en la lista de organizaciones terroristas tanto de Estados Unidos como de la OTAN.

El hecho de que Estados Unidos se vea obligado a alienarse con un movimiento que él mismo considera”terrorista” refleja, ante todo, la complejidad del conflicto sirio y la determinación de todas las partes participantes de controlar el resultado del conflicto en la esquina noreste de Siria.

Al menos en este conflicto específico, los planes turcos son radicalmente distintos de los estadounidenses, una divergencia importante que presenta una serie de escenarios volátiles. Las consecuencias predecibles son de dos tipos: uno, en el escenario sirio, es probable que Turquía se acerque aún más a Rusia e incluso a Irán. Dos, en un escenario estratégico más amplio, este desacuerdo turco-estadounidense podría extenderse a otros ámbitos, debilitando la posición de Turquía en la alianza de la OTAN.

El PKK en Siria

En el noroeste y el centro-norte de Siria, las zonas bajo el control de las YPG y el PYD suelen denominarse “Rojava”. Mientras que los periodistas y activistas pro-kurdos de Occidente lo presentan como un paradigma de democracia, equidad económica e igualdad de género, la verdad es que “Rojava” es la encarnación de la ideología del PKK. Combina interpretaciones selectivas del marxismo, una lectura quijotesca de la globalización y, por encima de todo, el militante nacionalismo kurdo para proyectar una fuerza ideológica  potente.

No es de extrañar que los europeos y norteamericanos idealistas se sientan atraídos por esta ideología y viajen a las áreas controladas por las PYD para luchar contra el Daesh.

Esta afluencia no se limita sólo a los occidentales idealistas, sino que también incluye a personas de todos los rincones del globo. La intrigante historia de Amir Qobadi, un iraní no kurdo de Mashhad que murió luchando por las YPG en Kobane, ilustra la profundidad y la amplitud del llamamiento ideológico del PKK.

Desde una perspectiva estatal turca, la emergencia de un proto-Estado kurdo en su frontera sur constituye una provocación peligrosa. La fuerte conexión del PKK con las YPD garantiza una polinización cruzada de amenazas transnacionales, impulsadas por la ideología y el irredentismo étnico. El hecho estratégico ineludible es que, a medida que Rojava se fortalece en Siria, también lo hace el PKK en Turquía, con consecuencias negativas para la seguridad nacional turca.

¿Un nuevo enfoque turco?

Los ataques aéreos de la semana pasada representan una intensificación de una estrategia turca integral de contener a las YPG y al PYD. La dimensión militar está planteada, como demostró la “Operación Escudo de Éufrates”, ya concluida.

El aparente éxito de “Escudo de Éufrates” – en la medida en la que cumplió los objetivos de expulsar al Daesh de importantes puntos fronterizos en el noroeste de Siria, además de contralar el avance hacia el oeste de las YPG – crea una plantilla irresistible para las futuras invasiones turcas en territorio sirio.

La profundidad y la duración de las futuras intervenciones dependerán de la gravedad de la amenaza planteada por las YPG. Bajo condiciones extremas, Turquía podría desplegar a sus fuerzas de forma casi permanente, aunque sólo fuera para presionar a otras potencias clave para moderar las expectativas kurdas en Siria.

Pero las dimensiones políticas y diplomáticas de la estrategia turca son igual de importantes. Estas se basan principalmente en la alianza de Turquía con los kurdos iraquíes, en particular con el Partido Democrático de Kurdistán (KDP), en Erbil, y las fuerzas Peshmerga bajo su control. Esta alianza garantiza al menos que las YPG no consoliden su presencia en Irak.

Sin embargo, varios milicianos de la organización principal del PKK mantienen una presencia asediada en la zona de las montañas de Sinjar. Esta fue la justificación ostensible de los ataques turcos en la zona la semana pasada, que también provocaron involuntariamente víctimas en los Peshmerga del KDP.

En cuanto a la disputa con Estados Unidos, la centralidad de la amenaza de YPG-YKK para la seguridad nacional de Turquía significa, esencialmente, que Washington califica su apoyo a los kurdos sirios o que corre el riesgo de una escalada más profunda y amplia con Ankara.

Merece la pena considerar este asunto desde un punto de vista histórico. Turquía ha sido un importante aliado de EEUU y un miembro leal de la OTAN desde comienzos de los 50. La localización crítica del país en el cruce entre Europa y Asia ha requerido de la formación de una defensa estructural y de lazos de seguridad con Europa y Estados Unidos.

Dicho esto, estos lazos se han ido erosionando desde principios de 2003, cuando Turquía se negó las solicitudes estadounidenses para utilizar territorio turco como plataforma de lanzamiento para invadir el norte de Irak. Esta disputa con Washington es una demostración de la independencia turca y de la resolución estratégica que, inevitablemente, tendrá un impacto en las relaciones más amplias del país con la alianza militar occidental.

(Fuente: Monitor de Oriente Medio / Autor: Maha Abdin)

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