Colombia: El ELN se atribuye un atentado el pasado domingo en Bogotá

Bogota

Una bomba de dos kilos cargada de metralla estalló la mañana del domingo 19 de febrero en el centro de Bogotá dejando decenas de heridos. El último balance ofrecido por la alcaldía es de 30 personas afectadas por la explosión: 26 policías y cuatro civiles.
Siete de ellos están en estado crítico, con pronóstico reservado, debido a las heridas provocadas por las esquirlas del artefacto. El explosivo se colocó durante la madrugada en una caja de cables de un semáforo en el barrio de La Macarena, en las inmediaciones de la Plaza de Toros de La Santamaría. En este lugar se preparaba un operativo policial para garantizar la seguridad durante la última corrida de la temporada en la capital.
“Esto es un atentado terrorista contra la Policía de Bogotá”, ha dicho Enrique Peñalosa, alcalde de la ciudad. “Los terroristas no nos van a intimidar. Y vamos a hacer todo lo que sea necesario para capturarlos”. Por el momento, la única hipótesis descartada por los investigadores es que el suceso esté relacionado con los movimientos antitaurinos que cada fin de semana, desde el pasado 23 de enero cuando las corridas de toros regresaron a la capital, protestan ante la plaza. “Esta bomba está fabricada por personas con conocimientos en explosivos”, ha explicado.
La Policía cuenta con grabaciones del lugar y las inmediaciones. Dos personas fueron detenidas instantes después de que se produjera la explosión. “Estamos investigando si tienen relación con los hechos”, aseguran fuentes de la investigación. “En breve tendremos resultados”, ha dicho el regidor, que ha invitado a todos los ciudadanos a que denuncien comportamientos sospechosos en sus barrios. En esta ocasión, la alcaldía de Bogotá no va a ofrecer una recompensa, como suele ser habitual en estos casos.
Además, de la treintena de heridos, 34 inmuebles aledaños han sufrido daños. Entre ellos, Las Torres del Parque, un conocido conjunto residencial en el que los cristales de varias viviendas resultaron afectados.
El ELN se atribuye el atentado
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) se atribuyó la madrugada de este lunes el atentado que el pasado 19 de febrero dejó un muerto y decenas de heridos en el centro de Bogotá. La segunda guerrilla de Colombia reivindicó a través de un comunicado el ataque a la policía realizado con una bomba de dos kilos con metralla. El objetivo del comando urbano del ELN era una patrulla policial del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) desplegada ese día en el barrio de La Macarena, en los alrededores de la Plaza de Toros de La Santamaría, para garantizar la seguridad durante la última corrida de la temporada en la capital
Así lo hizo saber el grupo guerrillero a través de la cuenta en Twitter de Ranpal (Radio Nacional Patria Libre, autodefinida como radio oficial del ELN) en donde se atribuyó el atentado. Ese día “un comando guerrillero urbano del ELN atacó con explosivos a una patrulla policial del Esmad”, se lee en el comunicado.
“El Esmad es un cuerpo de la Policía encargado exclusivamente de reprimir las manifestaciones sociales en campos y ciudades del país, dando tratamiento de guerra a las demandas populares”, aseguran en el comunicado.
En el mismo documento, la guerrilla hace alusión a un posible cese del fuego como parte de las negociaciones que adelanta con el Gobierno desde el pasado 7 de febrero en Quito, Ecuador. Dicen que al comienzo del proceso plantearon la “urgencia” de ese cese bilateral, pero que el Gobierno “impuso” la condición de dialogar en medio del conflicto.
El Gobierno y la organización insurgente iniciaron a principios de febrero las conversaciones para lograr la paz tras el acuerdo con las FARC y más de 52 años de conflicto. Pero este atentado amenaza las conversaciones y puede ahora retrasar la negociación. “Si el ELN cree que con actos terroristas como el de La Macarena (cuya autoría ahora reconoce con cinismo) va a presionar un cese al fuego está muy equivocado. El cese al fuego se alcanzará cuando el ELN comprenda que a él se llega desescalando, no escalando el conflicto”, escribió en Twitter el jefe del equipo negociador el Ejecutivo con ese grupo, Juan Camilo Restrepo.
El comunicado del ELN trata de justificar el ataque reclamando la disolución del ESMAD. “Es un cuerpo de policía encargado exclusivamente de reprimir las manifestaciones sociales en campos y ciudades del país, dando tratamiento de guerra a las demandas populares”, señala el texto, difundido a través de su radio oficial. “Desde hace más de 10 años importantes voces del país se han pronunciado para que este cuerpo represivo sea disuelto”. A pesar de atribuirse el atentado, la organización guerrillera recuerda al Gobierno “la urgencia de un cese bilateral al fuego” y llega a afirmar que el comportamiento del Ejecutivo “no es coherente”.
La explosión estaba hasta este lunes rodeada de incógnitas. El Gobierno había apuntado a la segunda guerrilla de Colombia como responsable del ataque, pero la investigación no lo había comunicado oficialmente. El propio ministro de Defensa del país, Luis Carlos Villegas, apuntó a esa posibilidad. Sin embargo, el ELN tardó una semana en reivindicar esta acción. Antes de que se difundiera el comunicado, Restrepo había advertido: “Mientras más terrorismo repudiable por parte del ELN, más lejanas las posibilidades de llegar a un cese bilateral de fuegos en Quito”.
Uno de los policías ingresados el domingo pasado falleció el miércoles como consecuencia de la deflagración. En el atentado resultaron heridos también dos civiles. Un día antes de ese ataque, el pasado sábado, otro artefacto estalló en un barrio cercano, Teusaquillo, sin dejar heridos. Las autoridades descartaron una relación entre las dos acciones. En enero se produjo otra explosión en el centro de la ciudad, aunque en ese caso fue el llamado Movimiento Revolucionario del Pueblo el grupo que se atribuyó la responsabilidad. El pasado viernes, la policía informó de la detención de dos miembros de esta organización que, señala en una nota, “tendría afinidad con la ideología del ELN”.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, evitó la tarde de este lunes referirse abiertamente al atentado. En un encuentro con empresarios sobre política de exportaciones, Santos sí llamó a confiar en el país recordando, entre otras cuestiones, que las incertidumbres sobre el proceso de paz ya desvanecieron.
“Hay motivo para ser optimistas […]- Tenemos una situación de tormenta que tuvimos durante estos últimos 18 meses. Ya viene un poco la calma, la tormenta pasó, la incertidumbre de la reforma tributaria, el golpe que sufrimos con el fenómeno del Niño, el paro camionero que tanto afectó a la economía, la incertidumbre del proceso de paz, todo eso ha desaparecido”, señaló el mandatario.
(Fuente: Resumen Latinoamericano)

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