Porqué abandono Stop Desahucios

Me llamo Aurora González Gómez. Llegue a Stop Desahucios hace 6 años movida en principio por la necesidad de ayudar a mis hijos que se encontraban atrapados entre el entramado hipotecario y la crisis capitalista. Lacras generadas por la oligarquía financiera que se ha beneficiado grandemente de ellas en la última década.
Mi compromiso en Stop Desahucios ha sido total desde entonces: grupos de trabajo, acciones, desahucios… En virtud de la responsabilidad que todo miembro de Stop Desahucios tiene: salvar las vidas humanas que se encuentran en las garras de la banca. Salvar vidas humanas y garantizar que vivan una vida digna con unos suministros básicos de luz, de agua y de gas garantizados como un derecho. Es un compromiso tan duro como reconfortante porque hemos comprobado como, en muchísimas ocasiones, ha dado frutos.
Desde hace un tiempo no estoy cómoda en Stop Desahucios. Considero incompatible la valiosa lucha que llevamos contra el poder financiero de la oligarquía con que en nuestro seno se acepte personas de ideología fascista. Ideología que no sólo no esconden sino que hacen gala de ella ante los demás miembros de Stop Desahucios. Como si con su bandera franquista pudiéramos taparnos del frío que en estos meses de invierno va a azotar muchos hogares por tener la luz y el agua cortados por no poder pagarlas. Yo no olvido que la financiación de la Banca March fue clave en el alzamiento fascista de 1936 y ni que en el franquismo nacieron todas las grandes empresas españolas que cotizan en bolsa, todas ellas responsables de lo que hoy nos están haciendo a tantas familias obreras. Tampoco olvido a las decenas de miles de trabajadores/as andaluces y andaluzas asesinados por el franquismo en nombre de su rojigualda.
Cuando plantee el tema en Stop Desahucios la gente se posicionó a favor de este individuo. Cosa que todavía no puedo entender. Viendo la actitud de los que yo consideraba mis compañeros y de los responsables de la asamblea (con una influyente responsabilidad como negociadores con los bancos) que no han hecho nada por remediar esta situación y plantarle cara al fascismo (alimentado por la banca y el Estado) dejo Stop Desahucios.
A partir de ahora voy a continuar luchando por los derechos de la clase trabajadora andaluza. Pero teniendo muy claro que con el fascismo no puede haber ni tolerancia ni medias tintas.

Viva Andalucía libre, antifascista y sin desahucios.

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