Las primarias del PSOE vistas por un independentista andaluz anticapitalista

Hacer un análisis desde el espacio político en el que me sitúo, la izquierda independentista andaluza, de lo ocurrido en las primarias del PSOE no es gratuito ni casual. El PSOE ha gobernado Andalucía desde 1982 y se ha constituido lo que se ha dado en llamar la forma de un partido-país. Una forma que se reproduce fundamentalmente en países sometidos a situaciones neo-coloniales en África, América y Asia pero también en Andalucía. En ella se confunden la identidad cultural, administrativa y políticamente con la figura del PSOE. Mientras que en otras naciones del Estado español y en el gobierno estatal se ha ido alternando el poder político en función fundamentalmente de fórmulas bipartidistas (de larga tradición en la democracia burguesa española) en el caso de Andalucía la hegemonía del PSOE ha ocupado 35 años y parece que pudiera alargarse algunos más. Por todo ello parece acertado realizar algunas reflexiones sobre las primarias del PSOE:

1º Hay que señalar el natural regocijo que hoy han sentido amplias capas de las clases populares ante la derrota de Susana Díaz en las primarias. Susana Díaz no es sólo la presidenta de la Junta de Andalucía. Susana Díaz es la representante del poder del PSOE en Andalucía durante más de tres décadas siendo ella misma designada por Griñán como su sucesora y ocupando la presidencia de la Junta desde septiembre de 2013 sin que hubiera elecciones (con los votos favorables de PSOE e IU). Díaz es además visualizada como la voz de su amo, Felipe González, entusiasta de la “razón de Estado” que llevó al PSOE a la aplicación indiscriminada de políticas neo-liberales, a fomentar la integración del Estado en la OTAN o a la complicidad absoluta con la creación y existencia de los grupos paramilitares de extrema derecha G.A.L.

2º Susana Díaz ha perdido las primarias a nivel estatal pero Andalucía es el único territorio del Estado en el que ha ganado. A su vez Susana Díaz consiguió más avales (60231) que números de votos ha conseguido en las primarias (59041). Haciendo un alarde de derrotismo rápidamente se ha explicado dicha circunstancia en función de las prácticas clientelares y caciquiles del PSOE en pueblos y barrios de Andalucía (prácticas que son muy ciertas) como se puede ver en este artículo de un medio regionalista afín a Podemos ( pinchar aquí para ver). Sin embargo las primarias han sido a nivel estatal y si observamos la distribución (pinchar aquí para ver) observamos como la diferencia entre avales y votos de Susana Díaz abarca todo el Estado. Esto certifica cómo las prácticas mafiosas y clientelares en el PSOE no se aplican sólo en Andalucía (dónde son más intensas debido a su dominio durante décadas) sino que a nivel interno del PSOE existen en todo el Estado y son consustanciales al Régimen del 78 tal y como expresaba la organización independentista y anticapitalista Nación Andaluza a la que pertenezco recientemente (pinchar aquí para ver).

3º No cabe duda que el PSOE de Pedro Sánchez no va a cuestionar al Régimen del 78 en sus tres pilares esenciales: la unidad del Estado, la integración en el sistema económico capitalista y la monarquía borbónica. Pero su victoria puede a generar una nueva falsa esperanza en los social-liberales (baste ver la propuesta de retirar la moción de censura a Rajoy de Podemos si la presenta el PSOE los tweets de Garzón declarando que hay que echar al PP) aglutinando a la socialdemocracia española (IU-PODEMOS). Proceso en el que las ilusiones en una “España mejor” y en las reformas sufrirían una erosión más rápida si cabe de la que están sufriendo en la actualidad.

4º No habrá ningún cambio en el país andaluz tras estas primarias. La dependencia política y económica y la alienación cultural de Andalucía continuarán igualmente. De nuevo el Pueblo Trabajador Andaluz depende solamente de si mismo para su emancipación. Depositar las esperanza de la clase trabajadora andaluza en “lo que pase en Madrid” es siempre una apuesta perdedora y que sólo genera frustración.

5º Se ha barajado que Pedro Sánchez pueda alcanzar acuerdos con “los nacionalistas”. Teniendo como premisa que ninguna corriente interna del PSOE se atrevería a cuestionar los pilares fundamentales del Régimen, la fórmula para un hipotético acuerdo estaría en avanzar en un Estado español más asimétrico en la distribución de competencias autonómicas y recursos financieros. Si así ocurriera Andalucía volvería a estar ausente del debate a propósito de su estatus político en el marco estatal al estar copada por expresiones políticas del progresismo estatalista y poseer una izquierda independentista revolucionaria todavía no lo suficientemente fortalecida.

En resumen las primarias han vuelto a poner de manifiesto la necesidad y la urgencia de que el Pueblo Trabajador Andaluz se organice de forma no subordinada a cualquier burguesía o intelectualidad estatalista para conquistar la independencia política en forma de República Andaluza y construir un nuevo modelo económico de carácter socialista si quiere ser protagonista de su futuro y dejar de ser siendo objeto de las políticas y los políticos estatalistas sostenedores/as del Régimen del 78.

Carlos Ríos.

Coordinador nacional de Nación Andaluza.

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