Granada: El PSOE, el metro y la extrema derecha

Hasta ahora estaba equivocado con respecto al metro de Granada. La línea del metro no unirá Albolote con Armilla sino que ha terminado uniendo al PSOE con la extrema derecha y su Hogar Social Granada.

Ayer publicaba IDEAL (tan próximo últimamente al PSOE en cualquiera de sus formas) que el área de Derechos Sociales, Educación y Accesibilidad del Ayuntamiento de Granada por medio de su concejala Jemima Sánchez había denunciado ante la Fiscalía unas pintadas con simbología nazi por constituir un presunto delito “con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas, garantizados por la Constitución y contra la libertad de conciencia y los sentimientos religiosos”. Unas pintadas que aparecen, como otras muchas, en un momento en que la extrema derecha granadina al calor del 2 de enero está más fuerte que nunca y ocupando cada vez más espacios en las calles.

Al leer la noticia por un segundo parecería que el PSOE ha retrocedido a 1922 (porque en 1923 transigió y colaboró con la dictadura de Primo de Rivera) y se ha rearmado de una ideología antifascista más que necesaria en unos momentos en que la descomposición de los sistemas políticos en toda Europa está dando paso de nuevo a las fuerzas negras del fascismo.

Lo malo es que estas cosas dán por pensar y me acuerdo de este 2 de enero, cuando de nuevo much@s tuvimos que estar presentes en la Plaza del Carmen recordándole a este consistorio del PSOE que la Toma de Granada no es ninguna fiesta. Que los genocidios no se celebran. Que no eran mor@s sino granadin@s. Y entonces empiezo a dudar de esta conversión izquierdista.

Me vienen a la memoria los constantes desvelos de la presidenta Susana Díaz por la unidad de España y la formación de una “gran coalición” como una salida a la desesperada para su Estado español de la situación de decadencia y decrepitud irresoluble en la que se encuentra. Una “gran coalición” por la que también apostó el propietario de Ferrovial, Rafael del Pino, y segundo hombre más rico del Estado español. Ferrovial que recibió la adjudicación de uno de los contratos más relevantes del paquete de mantenimiento del metro que supondrá un ingreso en sus arcas de 2.606.669 euros.

O pienso en la adjudicación de un contrato de seguridad por importe de 70.680 euros que hizo la Consejería de Fomento y Vivienda a Levantina de Seguridad SL para la vigilancia del edificio y talleres del metro de Granada. Levantina de Seguridad que es una empresa propiedad de Jose Luis Roberto, presidente del partido ultraderechista España 2000, y en la que se encuentran multitud de miembros que forman o han formado parte de este mismo partido partido entre sus vigilantes.

Visto lo visto (y por encima de las cuestiones cosméticas alimentadas por la prensa del Régimen) el PSOE y la extrema derecha se llevan muy bien. Unos organizan fiestas para que acudan los otros, les conceden contratos públicos de miles de euros o se matan por pactar con su partido matriz en “gobierno de salvación” española. Al final la línea del metro no pasará ni por Albolote ni por Armilla. El metro va desde la calle Torre de la Polvora 22, sede del PSOE granadino, hasta el número 4 de la calle Zaida, donde se encuentra el nido de la extrema derecha en Granada, el llamado “Hogar Social”. Y el trasbordo no será gratuito.

Carlos Ríos

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