Especismo en la izquierda del régimen: cuando la práctica contradice la teoría

 

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Esta semana salía a la luz una noticia de violencia especista, un concejal de Izquierda Unida (IU) en Rioja (Almería) estaba siendo investigado por arrojar a una zanja de dos metros al caballo que explotaba y al que, según fuentes policiales y del Seprona, “dio por muerto”. La víctima pasó tres días en una zanja cubierta por una chapa metálica. Se la encontró deshidratada pero sin tener que lamentar mayor gravedad en su estado de salud.

La dirección provincial de IU, emitió un comunicado informando sobre la apertura de un expediente disciplinario al concejal para “aclarar lo sucedido”, aprovechando el texto para rechazar “todo tipo de maltrato animal”.

Y es aquí cuando toca denunciar la hipocresía y contradicciones de una marca política reformista, españolista y especista que, ante una situación de gravedad en la que casi muere un caballo, propiedad de un concejal de su formación, decide no expulsarlo, sino abrirle un expediente disciplinario. Todo queda en casa.

¿Es real ese rechazo hacia el maltrato animal?

Más allá de este caso particular, que muestra cómo en formaciones políticas que supuestamente rechazan el maltrato animal, no hay problema en, como mínimo, explotarlos para beneficio humano, hay que señalar posicionamientos no particulares, sino políticos, de IU y sus representantes en instituciones. En nuestro país podemos hablar de múltiples casos en los que ayuntamientos gobernados por IU han promocionado con dinero público la tauromaquia. O, años atrás, cuando la asociación “La voz del toro”, quiso llevar al Parlamento Andaluz una Iniciativa Legislativa Popular para prohibir la tauromaquia, Diego Valderas, por entonces líder de IU-Andalucía y Vicepresidente de la Junta de Andalucía, llegó a afirmar que no votaría a favor de la prohibición de la tauromaquia porque “forma parte de la cultura y del patrimonio de Andalucía”. Más cercano en el tiempo, y también en nuestra tierra, las declaraciones del que hasta 2015 fue miembro del Consejo Administrativo de RTVA, Juan de Dios Villanueva, vicesecretario general del Partido Comunista de Andalucía (PCA) y también Secretario de Relaciones Internacionales del PCE, que llegó a afirmar que: “la RTVA debe tener programación de toros, pero no puede convertirse en la cadena del mundo de la tauromaquia, porque también hay que respetar a la ciudadanía que está en contra de esta fiesta. Un destacado miembro del PCE-IU, con cargos institucionales representativos, llamando fiesta a un acto salvaje de violencia especista como es la tauromaquia.”Fiesta” en la que se esclaviza y cría a toros y caballos para que, el día elegido, ambos sufran las torturas y el asesinato de sus verdugos. Estas declaraciones tuvieron lugar hace dos años, y Juan de Dios Villanueva no sólo no fue expedientado ni expulsado del PCE-IU, sino que fue “premiado” con cargos como el de Secretario de Relaciones Internacionales del PCE.

Más allá de nuestro país, en el Estado Español podemos comprobar como otros ayuntamientos e instituciones públicas gobernadas o con representantes de IU, fomentan el maltrato animal y por ende el especismo. En septiembre, en la localidad castellana de Cercedilla, gobernada por IU, tenía lugar una “becerrada” en la que torturaron y asesinaron a crías de vacas. El partido animalista PACMA denunció los hechos e IU estatal se pronunció rechazando “todo tipo de maltrato animal”. Como en el caso de Rioja (Almería), el españolismo progresista no duda en desmarcarse de las denuncias de maltrato animal que afectan a su coalición, pero todo queda dentro de lo políticamente correcto, de palabras bonitas que no se corresponden con actuaciones contundentes contra representantes de IU, responsables directos de actos de maltrato animal, o, cuando no, de declaraciones en las que se defienden formas de maltrato y asesinato como la tauromaquia.

IU, como Podemos u otras formaciones políticas de la izquierda del régimen (CHA, Compromís, Més per Mallorca…) defienden en sus programas políticos y electorales un supuesto rechazo al maltrato animal, pero, a juzgar por los hechos de sus representantes, el rechazo es mera pose para recibir apoyos y votos de quienes, pese a no ser antiespecistas, sí tienen cierta conciencia respecto al maltrato animal. Es un “defiendo esto como tú, vótame”. Pero ni se lo creen, ni lo asumen, ni lo llevan a la práctica.

El antiespecismo como un eje más de la lucha revolucionaria

La realidad es que ningún partido político de Andalucía tiene entre sus objetivos la lucha contra el especismo. Ni los partidos políticos del régimen ni la mayoría de organizaciones o colectivos en los que militamos. Ni siquiera el PACMA, partido que centra su discurso en ciertas violencias contra los animales, es antiespecista. El especismo es, sin duda, la opresión que genera más miseria y violencia en nuestro país y en el resto del mundo. Una opresión que sufren millones de animales y que provoca su esclavitud, explotación, tortura y asesinato para fines humanos. Opresión de la que sólo algunas de sus formas es denunciada, como es el caso del maltrato animal. Sin embargo, no se cuestiona ni se lucha contra la principal violencia que sufren los animales no humanos: su explotación. La que sufren vacas (1) o gallinas (2) en las granjas y que culmina en los mataderos cuando ya no producen y no sirven para sus explotadores; o la que lleva a cerdos (3) y pollos (2) a ser asesinados para acabar en los platos de nuestra mesa. La violencia hacia los animales no termina en las plazas de toros, ése es sólo uno de sus mataderos. Esa violencia tiene su raíz en la discriminación por especie que sufren los animales no humanos. Desde los caballos que son asesinados durante las romerías del Rocío (4), hasta las pavas que eran lanzadas desde los campanarios de nuestros pueblos para después ser parte del menú del “capturador” (5).

No basta con prohibir la tauromaquia, no sirven las instituciones para acabar con el especismo. Porque el especismo forma parte de la estructura socioeconómica que sufrimos, está íntimamente relacionado. Capitalismo y especismo son dos caras de una misma moneda. No se puede liberar a los animales no humanos sin liberarnos antes del sistema capitalista. Abolir la explotación de los animales, su asesinato, no depende del Estado Español o de la Unión Europea y sus instituciones, depende la toma de conciencia del Pueblo Trabajador sobre una opresión que debemos afrontar y posicionarnos no como cómplices y verdugos, sino como parte de su liberación. Se trata, como cuando denunciamos la esclavitud del trabajo asalariado, de denunciar y luchar también contra la esclavitud que sufren nuestras hermanas animales. Es redefinir el concepto de lucha de clases y ampliarlo a otras especies que también sufren la explotación del hombre, pero que no reciben un salario por su plusvalía, sino un cuchillo en la garganta.

Las organizaciones revolucionarias evolucionamos y ampliamos nuestros objetivos políticos, lo que hoy asumimos como necesario cuando luchamos contra el patriarcado o contra el españolismo, décadas anteriores era algo que no entraba dentro de los parámetros de cualquier organización marxista o libertaria. Hoy defendemos que son luchas inseparables y, ambas, prioritarias para la liberación del Pueblo Trabajador Andaluz. Por eso resulta urgente tomar conciencia sobre una opresión que también se relaciona con otras que ya cuestionamos y combatimos. Porque los animales no humanos también son clase trabajadora, porque son la parte más discriminada, ignorada y maltratada de nuestra sociedad. Porque, si queremos ser libres, no podemos seguir ignorando la esclavitud de otros. Que esa Andalucía libre de España, capitalismo y patriarcado que queremos construir, sea también libre de especismo.

Cristóbal GV

(1): http://www.servegano.org/explotacion-animal/alimentacion/vacas

(2): http://www.servegano.org/explotacion-animal/alimentacion/gallinas

(3): http://www.servegano.org/explotacion-animal/alimentacion/cerdos

(4): http://www.elmundo.es/andalucia/2016/05/18/573c969ae2704e27518b456f.html

(5): http://www.elmundo.es/andalucia/2016/02/04/56b31ae0ca4741ea638b45cc.html

 

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